Charlie Reich, el Quesón del Silenciador, Modelo y Asesino




1) CHARLIE REICH, MODELO Y ASESINO

- Voy al banco antes de que cierre te quedas a cargo del negocio hasta que vuelva – le dijo la señora Graham a Andrea, una joven empleada de una prestigiosa boutique de la calle Trafalgar.
La chica quedó entonces a cargo del local. Faltaban poco menos de diez minutos para las dos de la tarde, el horario del cierre hasta la reapertura a las cinco, cuando ingresó un hombre de unos treinta años, alto, patón, elegantemente vestido de negro, incluyendo unos guantes negros que le cubrían las manos.



- Buenas tardes, señor, ¿Qué se le ofrece?
- Buenas tardes, Andrea – fue la respuesta del joven.
Andrea levantó la vista y reconoció al hombre, exclamando:
- ¡Charlie!
Carlos Alberto Reich (tal el nombre completo del joven), el modelo “Charlie Reich” para el mundo de las grandes marcas, no respondió nada, solo saco un arma con silenciador de entre sus pertenencias y apuntó a la chica.


- Queso – dijo Charlie Reich en voz alta y efectuó el primer disparo, que impactó en el pecho de la chica.
- Queso – dijo Charlie Reich en voz alta y efectuó el segundo disparo, que impactó en el estomago de la chica.
- Queso – dijo Charlie Reich en voz alta y efectuó el tercer disparo, que impactó en el abdomen de la chica.
- Queso – dijo Charlie Reich en voz alta y efectuó el cuarto disparo, que impactó en el cabeza de la chica.
- Queso – dijo Charlie Reich en voz alta y efectuó el quinto disparo, que impactó otra vez en el pecho de la chica.
- Queso – dijo Charlie Reich en voz alta y efectuó el sexto disparo, que impactó otra vez en la cabeza de la chica.


Todo esto ocurrió en fracción de segundos, cuando terminó el asesino sacó un Queso de sus pertenencias y lo tiró sobre el cadáver de la chica.
- Queso – volvió a decir en voz alta.
Charlie Reich se fue muy tranquilo, sabiendo que apenas eran las dos de la tarde. Iba a comerse un Queso y a dormir una siesta. Recién a las siete debía estar presente en la presentación de la mega colección de Louis Vutton.



2) CRIMEN QUESÓN EN EL ESTACIONAMIENTO

Un empleado de un estacionamiento cuyo nombre diremos que era Carlos, de unos sesenta años de edad, se disponía aquella noche a pasar una jornada laboral algo más entretenida de lo habitual. El combate de boxeo entre Carlos Salazar y Carlos Baldomir despertaba un gran interés a nivel mundial y los medios la publicitaban como “la pelea del siglo”.
Carlos estaba muy entretenido viendo la gran transmisión televisiva con varias peleas previas antes del combate principal. Quizás por eso no prestó mucha atención que un muchacho joven, muy alto, patón, y elegantemente vestido ingresó al estacionamiento. Para Carlos era un cliente más, lo mismo que la mujer joven, rubia, muy bella y bien vestida que entró poco después. El entretenimiento que le generaba a Carlos el combate de boxeo no le hizo reparar que el joven que había entrado jamás salía con su auto y que la demora era demasiado extensa.
Ocurrió entonces que la mujer rubia se acercó hacia su auto y se sorprendió al ver al muchacho alto parado frente al auto. Lo reconoció pues la mujer dijo:
-         ¡Charlie!
Charlie Reich, el muchacho alto, vestido con saco, camisa y pantalón negro, más guantes y zapatos de ese color, sacó un revolver con silenciador de sus pertenencias, apuntó contra la mujer y dijo en voz alta:
-         Queso – dijo Charlie en voz alta al efectuar el primer disparo, que impacto en el pecho de la víctima.
-         - Queso - dijo Charlie en voz alta al efectuar el segundo disparo, que impacto en el estomago de la víctima.
-         - Queso - dijo Charlie en voz alta al efectuar el tercer disparo, que impacto en el cuello de la víctima.
-         Queso - dijo Charlie en voz alta al efectuar el cuarto disparo, que impacto en la cabeza de la víctima.
-         Queso - dijo Charlie en voz alta al efectuar el quinto disparo, que impacto en el abdomen de la víctima.
-         Queso - dijo Charlie en voz alta al efectuar el sexto disparo, que impacto en la corazón de la víctima.


El asesino dio por finalizada su tarea, pero antes de irse, tiró un Queso de cascara roja sobre su víctima y dijo en voz alta por septima voz:
-         Queso.
Charlie Reich, el asesino, se subió al auto muy tranquilo, y salió del estacionamiento. Cuando el auto salió, el empleado, al que habíamos llamado Carlos mientras miraba el combate de boxeo pensó:
-         Es cierto que había entrado este muchacho... y también una mujer rubia, pero la rubia no salió...
El empleado entonces se levantó y se dirigió hacia adentro y para su sorpresa, estaba la mujer muerta ensangrentada con los seis impactos de bala y el Queso sobre su cadáver.
- ¡Uy en que quilombo me metí! ¡Ese chabón era un asesino! – dijo el empleado al que hemos llamado Carlos – bueno, llamó a la policía y denunció todo, total, no tengo culpa alguna.




3) CRIMEN QUESÓN EN UN TREN

El tren AVE entre Madrid y Valencia partió puntualmente en el horario convenido. Jimen, una mujer de unos treinta años, ocupaba su asiento despreocupada mientras leía la revista “Hola”. 
Con el tren ya en marcha, un muchacho alto, patón, elegantemente vestido con traje y guantes negros, más unos enormes zapatos 46, se sentó junto a ella. ¿Su nombre? Carlos Alberto Reich, lo llamaremos simplemente Charlie.
- Buenos días – le dijo Charlie a Jimena.
- Buenos días – fue la respuesta de Jimena.
Charlie se sentó. Jimena continuó leyendo la revista, al cabo de un rato Charlie se sacó los zapatos y quedó en calcetines. Mientras el tren seguía su marcha, y los minutos avanzaban, la chica comenzó a oler una fuerte fragancia a Queso. Pasados unos minutos, no tenía dudas. El olor a Queso venía de los pies de Charlie.
Jimena se sentía realmente muy incomoda, no sabía bien que hacer. En eso pasó el guarda, el oficial don Juan Andrés Butragueño, pidiendo los pasajes. Hecho el control, Jimena continuó nerviosa, y pensó en cambiarse de asiento.



De repente, Charlie le dijo:
- Disculpeme Señora…
- Jimena…
- Señora Jimena, es que tengo un problema en los pies y necesitaba…
- No importa, no se preocupe, señor…
- Charlie, Charlie Reich…
En ese momento, y sin que nadie más en el vagón se diera cuenta ni lo viera, Charlie sacó un arma del saco, una pistola Magnum 44 con silenciador, la acercó a la chica, y le efectuó un certero disparo directo al corazón.
Jimena quedó muerta, Charlie sacó un Queso sobre el portafolios, lo tiró sobre la chica asesinada, diciendo en voz alta:
- Queso.
El cadáver de Jimena quedó como en un costado, simulando que dormía o algo parecido, en minutos una voz anunció:
- El tren está próximo a arribar a la estación Valencia Joaquín Sorolla, son bienvenidos en la ciudad de Valencia y la Generalitat de la Comunidad Valenciana.
Charlie se pusó los zapatos, guardó el arma, y una vez arribado el tren bajó del mismo muy despreocupado…
Ya había abandonado totalmente la estación cuando los oficiales de RENFE don Juan Andrés Butragueño y don Emilio Santillana descubrieron el cadáver de la chica. Pero esa es otra historia…



4) CHARLIE, EL QUESÓN DEL 

SILENCIADOR

Ocurrió en la Universidad, el Fiscal Larrazábal finalizó una de sus rutinarias clases sobre derecho penal cuando un alumno alto, patón, bien parecido, muy bien vestido, aunque con prendas únicamente de color negro, se acercó hacia él y le dijo…
-         Soy Carlos Alberto Reich, todos me conocen como Charlie, soy el Quesón, ¿Se acuerda de mí?
El Fiscal Larrazábal lo recordó de inmediato pero asombrado por la presencia de Charlie Reich frente a el guardó silencio y no llegó a emitir su respuesta, cuando el joven le dijo:
-         Evidentemente no se acuerda de mí o no quiere acordarse, da lo mismo, le reitero, soy el Quesón, pero por su culpa estuve preso, pero llegó la hora de la venganza…
Nada más dijo el enigmático Charlie que desapareció tan súbitamente como había aparecido. El Fiscal Larrazábal quedó asustado ante la amenaza declarada de Charlie…
Era el modelo Carlos Alberto Reich, detenido después de asesinar a su novia de ocho balazos, el caso había tenido gran repercusión en aquel tiempo pues había ocurrido en una boutique y sobre el cadáver de la modelo, Charlie tiró un Queso…


¿Cuántos años habrían pasado de aquel crimen? Diez, tal vez doce… lo cierto es que la actuación de Larrazábal como fiscal fue clave para que a Reich lo condenaran por cadena perpetua en un juicio que suscitó la atención de la opinión pública…
Larrazábal estaba convencido que Charlie Reich era autor de por lo menos otros once asesinatos, todos con mujeres asesinadas con armas similares y Quesos sobre sus cadáveres… pero solo lo habían condenado por ese asesinato…
Lo habían liberado por buena conducta gracias a la política del Ministro Chantaroni, que aplicó un indulto indiscriminado a 75 presos y Reich era uno de ellos…
Pasaron unos meses, un año tal vez, y el Fiscal Larrazabal ya se había mudado a otra ciudad, y no había tenido noticia alguna de Reich en todo ese tiempo…
Era una fría tarde de invierno en los suburbios de la ciudad. Fernanda, la esposa del fiscal Larrazábal, se encontraba dentro del auto esperando a su esposo que no tardaría en llegar…
De repente, y como salido de la nada, Fernanda se dio cuenta que ante el auto estaba un hombre alto, vestido totalmente de negro, con una chaqueta de cuero, un pasamontañas que le cubría el rostro y unos guantes.
Era Charlie que venía a cumplir su promesa…


Fernanda se sobresaltó al ver a esta figura masculina, que en forma rápida extrajo una pistola Mark 23 (MK23) con silenciador, apuntó hacia la mujer y disparó sin mediar palabra alguna.
La bala impactó en el cráneo de la mujer produciéndole la muerte en forma instantánea, quedando su cadáver recostado hacia el vidrio del auto.
El asesino se corrió hacia el costado, rompió el vidrio del auto con la empuñadura del revólver, sacó un Queso de forma esférica y de cascara roja de entre sus pertenencias y lo tiró sobre el cadáver de la mujer, abandonando rápidamente el lugar en forma misteriosa como había llegado…
El Fiscal Larrazábal salió de su casa, sin haber escuchado nada, y descubrió con mezcla de horror y asombro, que su esposa había sido asesinada…
La policía no tardó en llegar y aunque el Fiscal Larrazábal se encontraba con un ataque de pánico llegó a balbucear un nombre…
-         Charlie, Charlie, Charlie – decía sin parar.
En otro lugar de la ciudad, Charlie llegó a su departamento, se sacó el pasamontañas, los guantes negros, se contempló en el espejo y dijo en voz alta:
-         Queso.


Comentarios

  1. Charly, Carlos, Carlitos, todos tus personajes se llaman asi, Chabon

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  2. excelente este primer relato de Charly Reich asesinando a una mujer que sin duda lo merecía

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  3. uff man que bonito que es el tipo, la verdad le haria un examen de prostata con la cola el dia que quiera

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  4. charlie reich es un queso metrosexual,se cuida con cremitas,usa perfumes y la ropa mas chic de la ciudad,si queres una sesion de fotos,es el indicado,aunque,puede salir caro si repito ,estas en la mira,va a hacer lo posible para camuflarse entre la gente que tenes a tu alrededor,te va a parecer encantador,amable,culto,generalmente,trata de seducir a sus victimas mujeres,y lo logra de forma rapida y concisa.

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