El asesino de Sabrina Pettinato


El legendario baterista de Soda Stereo, Carlos Alberto Ficicchia, más conocido como Charly Alberti, fue a una sesión de terapia.
- ¿Cuál es el problema señor Ficicchia? – señaló el psicoanalista Zolrac Nacal.
- Estoy sentado en un cráter desierto, Sigo aguardando el temblor, en mi cuerpo, Nadie me vio partir, lo sé, Nadie me espera, Oh oh oh oh, Hay una grieta en mi corazón, Un planeta con desilusión.
- ¡Oh! – exclamó el señor Nacal – el problema es mucho más serio de lo que pensaba, repite constantemente letras de Soda Stereo.
- Una eternidad, Esperé este instante, Y no lo dejaré deslizar, En recuerdos quietos, Ni en balas rasantes, Que matan.
- ¡Oh! – exclamó Nacal – esto requiere una terapia especial.  A ver, llamaré a mi próxima paciente, Sabrina Pettinato, una vedette hoy olvidada, ex Rompeportones.



Pettinato ingresó al consultorio de Nacal. Y se asombró al ver a Charly Alberti.
- ¡Es el baterista de Soda Stereo!
- ¡Oh! ¡Haremos terapia de grupo! – dijo Nacal – usted Pettinato acuéstese sobre el diván, usted Ficicchia, quedese parado.
- Ella no puede pensar, está aburrida, De tanto simular cayó dormida, Busco en TV algún mensaje entre líneas, Busco alguien que sacuda mi cabeza, Y no encuentro nada – dijo Ficicchia.
Nacal iba a empezar la terapia grupal, pero en ese momento sonó el celular.
- ¡Oh! – dijo Nacal – los marcianos están invadiendo la ciudad. Se esta cumpliendo lo que dijo Orson Welles en 1938.
Y se fue, dejando a Pettinato y a Ficicchia, solos en el consultorio. Ficicchia agarró el bolso que había llevado, se puso los guantes negros, y colocó un Queso sobre la mesa.
- ¿Qué significa esto, Charly? – dijo Pettinato.
- No quiero soñar Mil veces las mismas cosas Ni contemplarlas sabiamente Quiero que me trates suavemente Quiero que me trates suavemente Quiero que me trates suavemente Suavemente, suavemente Suavemente.



Rapidamente, Charly se sacó los zapatos, y quedó descalzo, puso sus pies sobre el rostro de Pettinato, esta empezó a chuparlos, lamerlos, besarlos, olerlos.
- Nunca creí que tuvieras un Queso tan bueno – dijo Pettinato.
- Voy a ser tu mayordomo y posaras el rol de señora bien o puedo ser tu violador y la imaginacion esta noche todo lo puede te llevare hasta el extremo te llevare eh! eh! eh! abrazame este es el juego de seduccion.
- ¿El que cantaba era Ceratti, no? Pero vos no podes dejar de repetir las letras. Si, se mi violador, cógeme.
Cogieron, con gozo y placer, pero nada de salvaje, sino suavemente, una y otra vez, con el diván como lugar. Al terminar, Pettinato estaba repleta de satisfacción.


En ese momento, Charly colocó sus manos, enfundadas en guantes negros, sobre el cuello de Sabrina, que contempló aterrorizada pero sin poder hacer nada, lo empezó a estrangular con gran fuerza. Pettinato opuso una gran resistencia, y pataleó todo lo que pudo, pero la fuerza y el instinto criminal del asesino terminaron imponiendo. La estranguló y cuando terminó, con el cadáver sobre el diván del psicoanalista, agarró el Queso.
- Queso – dijo Charly en voz alta, al tirar el Queso sobre su víctima – Vaya estoy curado, Queso fue la primera palabra que pude decir sin repetir una y otra vez las canciones de Soda. Puedo continuar. Aunque el chabón dijo que a la ciudad la invadieron las marcianos. Quizás yo este aca solo, en este mundo abandonado. Ay, no, eso lo cantaba Litto Nebbia en “La Balsa”, no era nuestra.

Comentarios

  1. la saga del baterista asesino continua...

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  2. Ceratti se murió cuando supo que uno de sus compañeros era un #serialkiller

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  3. esta mina tiene algún parentesco con el idiota que es igual a Michael Jackson?

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  4. Creo que Charly Alberti, en estos relatos, tiene TOC. Transtornos obsesivos compulsivos. Que difícil será que pueda tratar con eso professional. Que parece estar peor.
    Parece que eliminar famosas o mujeres que tuvieron sus momentos de fama, parece un tratamiento letal. Y pasajero, por lo que seguirá con eso.

    Hay morbo en asesinar a esas mujeres exuberantes, aun con el estrangulamiento. Luego de sexo, de consumar el deseo que producen.

    Tal vez haya sido un conflicto para Soda Stereo. Que tal vez se atenuó con alguna promesa de Alberti, de no quesonear a las parejas de Cerati y de Zeta Bossio.

    El baterista podría usar los cuerpos de sus víctimas para practicar algo de percusión, con los palillos o con sus manos.

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