El Asesino de Gisela Marziotta y Fernanda Iglesias


La conmoción mediática producida por los Asesinatos Quesones estaba alcanzando su punto máximo. En un programa de TV fueron invitadas a debatir dos importantes figuras, de gran influencia en la opinión, como Fernanda Iglesias y Gisela Marziotta.
- La Ministra Bullshit debe renunciar en forma inmediata. Su permanencia en el cargo es un insulto a la justicia – dijo Marziotta abriendo el debate.
- Lo que ocurre es que tanto se hablo en contra de Rompeportones, que finalmente un psicótico o una banda de psicóticos que tienen una extraña fijación por el Queso decidió hacer justicia por mano propia – acotó Iglesias – y esta asesinando a todas estas famosas.
- Esta claro que esa clase de programas debe ser prohibido – declaró Marziota.
- Yo también pensaba de la misma forma y hasta propuse un proyecto de ley en el Congreso para que se destruyan todos los videos y copias que existan; pero la realidad, que es la única verdad, ha demostrado que la represión termina siendo contraproducente, hoy no tengo la misma opinión.



La conductora del programa, una especie de ser clonado de Mariana Fabbiani, que parecía más un robot que una persona, y que se hacía llamar “Ramiana Biaffani”, y que la reemplazó luego del asesinato de la nieta de Mariano Mores, interrumpió el debate y dijo:
- Vivo en directo al Ministerio de Seguridad, habla la Ministra Bullshit.
La Ministra Bullshit se disponía a hacer una conferencia de prensa para hablar de los crímenes Quesones, pero se limitó a decir:
- Como es de dominio público estos supuestos Asesinatos Quesones están conmocionando a la opinión pública…
- ¿Porqué supuestos? – interrumpió en forma brusca Sandra Borghi, de los Multimedios Clarinetes.
- Le cedo la palabra al Fiscal Carlos Gonella.
- Querido pueblo – dijo el Fiscal Carlos Gonella – estamos asistiendo a una gran conspiración armada en las redes sociales de internet. No hay tales Asesinatos Quesones. Todo esto es una leyenda urbana. Estuvimos a punto de tomar decisiones equivocadas, era inconstitucional , en contra de los Derechos Humanos, investigar a todos los Carlos del país como se sugirió, incluída mi persona; luego dijeron que solo investiguemos a los Carlos deportistas, como por ejemplo el futbolista Carlos Tevez o el basquetbolista Carlos Delfino, un disparate; después que controlemos todo el Mercado y Distribución de Quesos, otra pelotudez; hoy vamos a aclarar algunos casos que han ocurrido en estos días y semanas que nos han precedido. Claudia Ciardone ha sido atacada por un jabalí. Ximena Capristo se ha retirado de la vida pública y hoy esta refugiada en Comodoro Rivadavia. Fernanda Herrera, la abogada hot, esta ocupada escribiendo una recopilación de leyes, que va a unificar toda la jurisprudencia. Sobre lo que ocurrio en Madrid con Luciana Salazar ya hablarán las autoridades españolas el respecto. ¿Paula Volpe? ¿Quién se acuerda de Paula Volpe? Basta de rumores e idioteces que se hablan en Instagram o twitter.



- Pero todo esto que usted dice es un completo disparate – dijo Sandra Borghi.
- Los políticos se la pasan diciendo disparates y la gente los vota, a nivel mundial – dijo en forma brusca la Ministra Bullshit dejando sin habla al Fiscal Carlos Gonella que iba a decir algo – la conferencia de prensa ha terminado.
Ramiana Biaffani dijo entonces:
- Concluyente las palabras de la Ministra Bullshit. El debate ha terminado.
- ¡No termino un carajo! – gritó Gisela Marziotta - ¡Todo esto es una confabulación!
- ¡Mejor que haya programas que distraigan al pueblo! ¡Como decían los romanos “Panem et circenses”! ¡En este caso más que “pan y circo”, “Queso y circo”! – gritó Fernanda Iglesias.
Otro ser autómata estaba en el programa de TV, era como un clón de Marina Calabró, Mirama Brolaca, que como respondiendo a ordenes dijo, con voz de robot:
- El debate ha terminado.
- No hay Crímenes Quesones – dijo Ramiana Biaffani.
- ¡No termino nada! ¡Ustedes son clones! ¡La verdadera Marina Calabró ha sido quesoneada por Carlos Izquierdoz, el futbolista de Boca, ex Lanús! ¡La verdadera Mariana Fabbiani fue quesoneada por el modelo Carlos Reich! – empezó a gritar Marziotta.
- El programa ha terminado – dijo Ramiana Biaffani.
- Repetiremos “Los Tres Chiflados” con Curly, Larry y Moe, a pedido del público, un viejo clásico de los mediodías de Canal 13 – apuntó Mirama Brolaca.



Las luces se apagaron, y el personal de seguridad se llevo a Gisela Marziotta y a Fernanda Iglesias, que se quedaron gritando. Dicen que apareció Luciana Aymar, gran estandarte de Las Leonas, que dijo:
- Llevenlas al Hotel Alvear Plaza.
Ese personal de seguridad, eran dos hombres, que respondían a los nombres de Carlos Gabriel Cáceres y Carlos Alberto Costa, juntos, durmieron a Marziotta y a Iglesias con los pañuelos habituales de los Quesones, y las condujeron al Hotel Alvear Plaza.
Marziotta despertó de un intenso sueño y dijo:
- ¿Dónde estoy?
De repente vio en una cama contigua a Fernanda Iglesias.
- ¡Oh! ¡Ahora recuerdo! ¡Estaba en un programa con esta pelotuda! ¿Cómo llegamos hasta aca?
Iglesias también despertó y al ver a Marziota dijo:
- ¡Vos aca! ¿Qué hacemos aca? ¡La verdad que sos una idiota!
- ¡Siempre te tuve ganas! – dijo Marziota, que en ese momento agarró de los pelos a Iglesias, suscitándose una violenta pelea entre ambas.
En ese momento se abrió la puerta de la habitación, un hombre muy guapo, perfectamente vestido, ingresó con guantes blancos, y dos grandes bandejas.
- Buenas tardes, señora Marziota y señora Iglesias, soy Carlos Melia.
Marziota e Iglesias observaron al hombre que ingresó a la habitación. Llevaba dos bandejas, en una un gran Queso Roquefort, un Blue Cheese, en la otra, un gran Queso Reggianito, esos con cascara negra, que sirven como Queso rallado para las pastas.



El olor a Queso que invadió a la habitación fue impresionante. Las dos minas, continuaron tendidas en el piso, sin decir palabra alguna, Carlos retomó la palabra:
- Lo siento chicas, pero soy Carlos Melia, el Queso Gay, o el Quesón Gay, como quieran llamarme, he venido a asesinarlas. Soy un Sicario Quesón y debo cumplir ordenes.
Mientras decía esto, Carlos sacó un enorme revolver con silenciador, y apuntó a donde estaban las dos minas.
- ¡Entonces los Quesones existen! – dijo Iglesias.
- ¡No es una leyenda urbana como declaró la Ministra Bullshit! – dijo Marziotta.
- Claro que no somos ninguna leyenda, somos Asesinos de Mujeres fríos y sanguinarios, que sobre el cadáver de nuestras víctimas siempre tiramos un Queso.
- ¿Porqué un Queso? – preguntó Iglesias.
- Una antigua tradición heredada de los tiempos barbaros, tiempos myy antiguos, antes incluso de que Roma sea un gran Imperio.
- ¿Pero se llaman todos Carlos?


- Todos. Nadie que no se llama Carlos puede ser Quesón. Los que quisieron ser Quesones y no se llamaban Carlos, como Fabricio Oberto, que se travistió a Carlos Quesoberto, por ejemplo, terminaron quesoneados por una Quesona, ja, ja – río con crueldad Carlos Melia.
- Pero… - dijo Iglesias.
- ¡Dejate de preguntar pelotudeces! ¡Qué mina idiota! ¡Este Quesón nos va a asesinar y vos preguntando boludeces! – dijo Marziotta - ¡Piedad! ¡Piedad! ¡Dijiste ser gay! ¡Yo siempre luche por los derechos de tu comunidad!
- Te lo agradezco mucho – dijo Carlos Melia – pero precisamente gracias a tu lucha, soy Quesón, soy un Carlos igual que los demás Carlos, por la igualdad que pregonaste tengo un lugar entre los Quesones siendo gay, ja, ja, el destino es así.
- Tengo entendido que ustedes, los Quesones, suelen disfrutar del sexo con sus víctimas antes de asesinarlas, pero vos sos gay – dijo Marziotta, que intentaba ganar tiempo.
- A mí me gusta el sexo, soy gay, pero me gusta el sexo – dijo Carlos, siempre apuntando con el revolver  –a ver chicas, desparrámense en la cama, quiero verlas en acción, quizás con eso salven la vida, deberán estar ocultas unos meses, quizás un par de años, pero después volverán.



Las dos minas cumplieron las ordenes de Carlos. Se desparramaron en la cama, y empezaron a chuparse la concha una a otra, se acariciaron y se hicieron cosquillas. En ese momento, Carlos Melia se sacó los zapatos, las medias, y puso su pie izquierdo sobre el rostro de Marziotta, y el derecho sobre el de Iglesias.
- Huelan y disfruten de mis Quesos – dijo Carlos Melia y a continuación río con sarcasmo - ¡Ja, ja, ja!
Las dos minas obedecieron a Carlos, lamieron, besaron, chuparon y olieron los pies del Queso Gay, que era muy gay, pero también muy Quesón.
- Soy gay – dijo Carlos Melia, siempre apuntándolas con el revolver – pero quiero ver sus culos, muestrenmelos.
Las dos minas se dieron vuelta y mostraron sus culos a Carlos Melia.
- Perfecto – dijo Carlos Melia. Entonces las penetro con el pie, con el pie izquierdo a Marziotta, y con el derecho a Iglesias.
Las dos minas disfrutaron mucho de la experiencia. Que no acabó ahí, después Carlos las penetró también con el pene.
- Sos gay pero nos has hecho disfrutar mucho – declaró Marziotta.
- Lo sé queridas niñas – dijo Carlos Melia con la frialdad habitual de un Quesón – pero soy Quesón y debo cumplir con mis ordenes.
- ¡Nooooooooooooooo! – exclamaron al unísono Marziotta e Iglesias.



Carlos sacó otra vez el revolver con silenciador y con total frialdad, efectuó un disparo al culo de Marziotta, luego otro al de Iglesias, después un segundo balazo en el cuello a Marziotta, y otro a Iglesias, un tercero en la frente a Marziotta, igual a Iglesias, con un cuarto y quinto balazo sobre cada uno de los pezones de ambas minas dio por finalizada la tarea.
- Queso – dijo Carlos Melia tirando el Queso Reggianito a Gisela Marziotta.
- Queso – dijo Carlos Melia tirando el Queso Azul a Fernanda Iglesias.
El Queso Gay se retiró de la habitación con la frialdad habitual que tienen todos los Quesones, y multiplicada aún más en un #sicario y #killerqueson del estilo elegante y refinado de Carlos Melia.
Apenas una hora después, Carlos partió en uno de sus habituales viajes alrededor del mundo, siempre sirviendo al turismo gay.




Comentarios

  1. creo que es correcto que sea un Quesón Gay el que asesine a estas dos minas tan feas como Marziotta e Iglesias

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  2. nunca me convenció mucho el Queso Gay, pero en este relato no estuvo mal

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  3. demostró algo más de crueldad el Queso Gay, eso es bueno, igual sigo esperando "el asesino de Natalia Fassi" a ver que nos ofrecen

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  4. les metió o no les metió el silenciador en el culo a estas dos boludas?

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  5. Esas dos peleándose a muerte, pero literalmente. Fue muy divertida la pelea tirándose de los pelos, después de ser raptadas. Y hasta intimaro, sexo entre ellas. Igual fueron liquidadas. Algo bueno por los televidentes.
    Y hubo algo de sacrificio, no eran tan atractivas como otras víctimas.

    Tendría que haberle dedicado esa atención a Kate Moss.

    Disparo al culo de las dos. Original. A los pezones. ¿Por que no?
    ¿

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  6. Funciona la crueldad, espero que haya mucho en El asesino de Gisela Barreto. Que haya una agonía, que suplique entro cuchillazo y cuchillazo. Y que sea como represalia, a su discurso antivacunas. Incluso podría testigos, quienes hayan creído en esas ideas absurdas, de sus violentos momentos finales.
    Podría incluir algo de esto:

    -Piedad, no quiero morir-gritó Gisela Barreto.
    -¿La perdonamos?-Preguntó el rugbier a los testigos.
    -¡Queso!-Reclamaron los testigos- ¡Por su culpa, me contagié!- dijo alguien.
    De un celular, surgió un ritmo que había sido usado con con Gisella Van Lacke, siendo poseída y asesinada. Con la letra adaptada para la nueva víctima.
    -Gisella Barreto. Desnuda y quesoneada.
    Gisela Barreto. Odiada y quesoneada.
    Gisella Barreto...

    -No puedo hacer esto.
    Gisela suspiró. Hubo algún abucheo.
    -¿No es cheto usar esto?-preguntó el rugbier- mostrando unas jeringas-
    Gisela no supo que decir, hasta que tuvo una jeringa clavada en una pierna. Y otra y otra.
    La famosa gritó de dolor, ante la brutalidad del rugbier. Pero seguía viva.
    -¿Y que tal si uso esto?
    Fernández Lobbe sacó el cuchillo, destructor de exuberancias de famosas...

    Y para el final, antes de que se termine de morirse la famosa, podría aparecer Lady Dumitrescu, para beber de la sangre de Gisella Barreto. Rejuveneciendo una vez más. Y siendo aclamada por quienes quisieron queso para Gisela.



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    1. excelente... tendremos en cuenta el aporte... necesito inspirarme un poco para los asesinatos de Adabel Guerrero (Carlos Sandes), Natalia Fassi (Carlos Schattmann) y Romina Gaetani (Carlos Eisler)... alguna sugerencia?

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    2. El asesino de Romina Gaetani. Eso podría ser más fácil, yo lo sugerí. Ahora los Carlos tendrán que usar un poco más de astucia, no tanto planificar. Buscar algún trato con quien sea capaz de tenderles trampas a las víctimas.
      Romina Gaetani, podría ser que esté en un estado no de lo mejor, cuando se contratada para interpretar a la novia de Diego de la Vega, en la misma película, en que fue quesoneada Griselda Siciliani. Podría imitar la escena en que Antonio Banderas le corta la ropa a Catherine Zeta Jones. Pero sería El Zorro falso, interpretado por Eisler, quien le corta la ropa y al personaje. El director podría ser un detallista. Y pretender que la escena salga exactamente como quiere, obligar a ensayos. Con fastidio de Romina Gaetani. Y de Eisler, quien prometió no quesonearla hasta que Romina haga todas sus escenas. Y ella el momento en que Carlos Eisler tiene esa oportunidad. Podría atarla, cortarle la ropa de la temblorosa Gaetani, quien rogaría, ofreciendo su cuerpo. Y Eiler tendría sexo, incluso ella quedaría tan complacida, que ella no notaria los primeros cortes, que serían suaves. Y luego más profundos. Habría gritos, hasta que le haga cortes en la garganta.

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    3. Notó que funcionó la votación entre Ursula Vargues y Gisella Van Lacke. Podría usarse de nuevo, pero sería repetitivo usar nuevamente el truco del empate, para quesonearla a las dos.

      Se me ocurre algo como Celebrity Deathmatch, en que peleen por su vida. Si fuera frente a sus quesones, estarían en desventaja física. Por lo que una idea sería, que tengan que enfrentar a Ravelia Zamas, la tatuada la que ha asesinado y ha sido asesinada, quien también estaría bajo prueba. Si Ravelia pierde, moriría una vez más. Claro que eso no sucede. Adabel Guerrero y Natalia Fassi perderían sus respectiva peleas y serían quesoneadas, con todo el ritual, sexo y muerte salvaje. Incluso podrían pelear juntas contra las dos Ravelias.

      Pero eso puede usarse para otras famosas. Podría ser para una película, con Mora Godoy, quien no sería quesoneada, es demasiada talentosa, no conviene por ahora. Ella sería una bailarina de tango raptada para ser prisionera en un prostibulo tanguero.
      Adabel podría estar también ahí, tratar de ayudarla o ser un personaje secundario que termina muy mal. O podría no estar Mora Godoy, directamente. Que Adabel sea la mujer raptada, incluso el influjo quesón podría usarse para que realmente tenga escenas de sexo, que sean filmadas. Puede ser que tenga un final feliz en la película, pero Adabel terminaría mal. Podría usarse un cuchillo, como los que usaban los guapos, compadres. O eso dejarlo para la película, que Sandes use lo de siempre, haciéndole muchos cortes en las piernas. Adabel podría suplicar que no le corten las piernas, que quiere seguir bailando. Pero a Sandes no le importara, la matará, lo le parecerá divertido. ¿Podría llegar a cortarselas, como otros decapitan?
      Natalia Fassi también podría ser la que pelee con Ravelia, estar en la película o una trampa en una producción fotográfica como modelo. Claro que sería desnuda, podría ser persuadida mediante la rutina de la hipnosis, que siempre funciona bien. Para luego negarse a que las fotos se publiquen. Lo que llevaría a fin drástico.
      El asesino de Natalia Fassi podría usar una variación de armas, como las sais de los ninjas, que usa Elektra de Marvel, que se parece bastante a una quesona. Podría clavarle las sais en los pies. Luego cortarle la garganta con el arma que usa.

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