El Asesino de Evangelina Anderson

El avión, procedente de algún lugar de Chile, Bolivia o quizás Perú, llegó a Buenos Aires en el horario indicado. Carlos Lampe, un gigantón de más de 1,92 metros, con sus enormes pies talle 48/49, uno de los pasajeros de primera clase, durmió plácidamente a lo largo de todo el viaje. 
Se despertó estando ya en tierra, cuando los demás pasajeros ya se estaban bajando. Carlos apenas llevaba una maleta, aunque muy cargada, que despachó en la bodega. 
Una vez que tenía el equipaje consigo fue a uno de los baños del aeropuerto. Allí revisó lo que tenía en la maleta: tres grandes Quesos de tipo Emmenthal, de un enorme tamaño, con sus agujeros voluminosos, otros Quesos de mediano tamaño, un gran cuchillo, capaz de partir a un rinoceronte en dos de un solo golpe, puñales y cuchillos medianos y chicos, un revolver con silenciador y sogas de diferentes tamaños, además de somníferos, algodón y trapo. Todo lo que necesitaba un asesino Quesón de su clase y categoría.
Apenas estaría unas horas en Buenos Aires, antes del atardecer ya estaría de vuelta en algún lugar de Chile, Bolivia o Perú, el mismo lugar donde había amanecido aquel día. Era una misión casi ultrasecreta, que Carlos estaba dispuesto a cumplir con profesionalismo, pero también con gozo y placer. Amaba y disfrutaba ser un Quesón.
Mientras se encontraba en el aeropuerto algunos lo reconocieron, sobre todo residentes y turistas bolivianos, es que Carlos Emilio Lampe Porras, tal su nombre completo, era el arquero titular de la selección boliviana. Firmó autógrafos, y se sacó selfies, mientras paseaba su enorme figura y sus gigantescos pies por el aeropuerto. 
Una vez que salió del aeropuerto, Carlos tomó un taxi y se dirigió al lugar al que debía ir: el domicilio de Evangelina Anderson, sí, la esposa de Martín De Michelis, la bella y voluptuosa modelo, que se encontraba transitoriamente en Buenos Aires, dado que como todos sabemos, cuando ocurrieron estos hechos, residía en Alemania.
Carlos tocó la puerta de aquella residencia, una antigua casa estilo inglés en el coqueto barrio de Belgrano “R”, por la calle Superí, para más datos. Una voz femenina preguntó quien era.
- Carlos Lampe – fue la respuesta del Quesón.
Le abrieron la puerta y el Quesón ingresó a la casa, la propia Evangelina Anderson lo estaba esperando, sin intermediarios ni personal doméstico de ningún tipo.
- Hola Carlos – le dijo Evangelina - ¿Sos el arquero de la selección boliviana?
- Así, Evangelina – contestó Carlos – y vos sos la bella esposa de Martín De Michelis.
- Te esperaba para darte en mano un importante material sobre fútbol – le dijo Anderson – debía ser entregado personalmente, nada de correos ni envíos.
- Así es estimada Evangelina.
Anderson no sabía que tenía aquel bolso, sospechaba que estaba repleto de dólares y euros, algún pago en efectivo que le hacían a Carlos Lampe vaya a saber porque. Una extraña fundación u organización le encargó esa misión y ella cumplía. No lo hacía gratis, la comisión era muy importante. Lo cierto es que Evangelina le dio el bolso a Carlos.
Carlos recibió el bolso. Todo transcurría en medio de una atmosfera de un pesado silencio, Carlos notó que Evangelina lo miraba de arriba abajo, y que concentró su mirada en los enormes zapatos del arquero. El silencio se interrumpió cuando Evangelina por fin dijo algo en voz alta.
- Qué pies grandes que tenes y que olor que emanas.
- Calzo 50 – dijo Carlos agregándose un talle más a su verdadero calzado, que era 49, aunque es probable que en ese momento sus pies hubieran crecido – y huelo a Queso, porque soy un Quesón.
- ¿Un Quesón? – preguntó Evangelina que empezaba como a entregarse al arquero - ¿Qué es eso?
- ¿Nunca oístes hablar de nosotros?
- Algunas veces, varias veces, escuche a Martín (De Michelis) hablar de algo así. Los Quesos, los Carlos, los Quesones, pero no recuerdo bien, ¿Vos sos uno de ellos?
- Yo soy uno de ellos. Soy un Quesón.
Evangelina empezó a sacarse la ropa muy lentamente hasta quedar desnuda.
- No se porque – dijo Anderson – pero no puedo frenar este impulso. Quiero ser tuya.
- Vamos a una cama, para hacerlo como corresponde – fue la respuesta de Carlos.
Minutos despues, Anderson estaba totalmente desnuda, tirada sobre una cama, mientras Carlos, vestido, pero descalzo, le tiro un Queso a Evangelina. La esposa de De Michelis recibió el Queso con sorpresa.
- El juego de los Quesones empieza tirando un Queso – dijo Carlos – es la fase uno.
- ¿La fase uno es tirar un Queso? ¡Qué divertido! ¿Y la fase dos?
- La fase dos es que la mujer sometida debe oler los Quesos del Quesón.
Carlos puso sus pies encima del rostro de la mujer de De Michelis. El olor que tenían esos pies era impresionante, apestaban a Queso. Evangelina quedó como atrapada en esos pies, los olía, besaba, lamía y chupaba, una y otra vez, la planta del pie, del pie derecho primero, del izquierdo despues, dedo por dedo, así, todo despacio, cuando terminaron con el juego de los pies, empezó el de las cosquillas, la fase tres, en todo el cuerpo, principalmente en los pies, cosquillas de todo tipo y especie, cuando terminó el juego de las cosquillas, pasaron a la fase cuatro, la de los golpes, sí, el le dio patadas en el culo, ella lo golpeo en la espalda, fueron como masajes, violentos masajes, pero masajes al fin, después la quinta fase, el le chupó las tetas, ella le chupó la pija, despues la fase seis, se metieron las manos en el culo, y por último la fase siete, la penetración, una cogida espectacular, Carlos la penetro como Martín (De Michelis) no lo hizo tanto, tanto, que provocó un temblor en toda la zona de Belgrano R, que se sintió hasta Las Cañitas y el Parque Saavedra. Al terminar la penetración, Carlos le volvió a tirar el Queso. La fase ocho, igual que la fase uno.
- Me dejaste exhausta Carlos – le dijo Evangelina – hasta ocho fases en las que me hicistes conocer el placer, el gozo y la felicidad plenas. Ahora se lo que es un Quesón.
- Sí, Evangelina – contestó Carlos – aunque en realidad falta la fase nueve, la más importante para un Quesón. Lo que define a un Quesón como tal.
- ¿Y qué define a un Quesón como tal? ¿No alcanza con llamarse Carlos y tener pies grandes con olor a Queso?
- No, no alcanza con eso, hay algo más.
- Decime que es ese algo más y hagamos la fase nueve.
- Los Quesones somos asesinos de mujeres, asesinamos mujeres, despues de que disfrutaron de nuestros Quesos, las asesinamos y les tiramos un Queso.
- ¿Asesinos de Mujeres? – preguntó Evangelina temblando y balbuceando.
- Sí, y te comunicó soy un asesino de mujeres y que vos sos mi próxima víctima, y ese bolso que me entregaste es el dinero que me pagan por asesinarte, lo hago por dinero, sexo y placer, todo junto.
- ¡Noooooooooooooooooooooo! – gritó desesperada Evangelina Anderson, pero ya era tarde, mientras se daba ese dialogo, Carlos agarró con los guantes negros (siempre los tuvo puestos mientras duraban cada una de esas fases) el enorme cuchillo que llevaba.
Carlos blandió el cuchillo y le asestó una brutal puñalada a Evangelina, la herida fue muy profunda, y le abrió un tajo en el cuerpo entero, podría haberla asesinado solo con esa puñalada, podría haberla partido en dos con ese cuchillo si hubiera querido, pero Carlos, Carlos Lampe, prefirió asesinarla de modo más despacio, y le dio numerosas puñaladas, una tras otra, cincuenta, sesenta, hasta llegar a más de cien puñaladas, con heridas y cortes en todo el cuerpo.
La fase nueve era el asesinato. Faltaba la fase diez, la fase final, la que culminaba la obra arte que constituía aquel asesinato: el Quesón tirando un Queso sobre el cadáver de la mujer asesinada.
- Queso – dijo Carlos Lampe mientras tiró el Queso sobre el cadáver de Evangelina Anderson.
Con total impunidad, el asesino se retiró del lugar del asesinato. La propia Evangelina Anderson se encargó, sin saberlo, de pagar su propio asesinato. Carlos Lampe, contento con el nuevo asesinato que había cometido y con el dinero recibido, no tardó en estar otra vez en Ezeiza y esa misma noche estaba otra vez en algún lugar de Chile, Perú o Bolivia.
¿Quién habría encargado aquel asesinato?
¿Qué asesinatos, qué Quesos, habrán salido de este encuentro entre dos grandes asesinos de la talla de Carlos Emilio Lampe y Carlos Matías Sandes? ¿Algún asesinato juntos?
Algún tiempo después de esto, Carlos Lampe, el Quesón de las Cholas, como se lo conoce en gran parte de América del Sur, fue arquero de Boca Juniors, durante un tiempo fugaz, suplente de los suplentes, en el tiempo en que la institución xeneixe jugó (y perdió) la final de la Copa Libertadores 2018 ante River Plate. En esa época se sacó unas fotos con otro Quesón de esa institución, aunque ligado al Basquet, el gran Quesón Carlos Matías Sandes, también múltiple asesino serial de mujeres, pero todo eso es otra historia. Otra historia de Quesones. Queso.

Documento Histórico: cuando Carlos Lampe era basquetbolista y enfrentó a Carlos Sandes

Comentarios

  1. gran relato, un relato queson como los de antes, cuando el queson aparecía iba y mataba a la mina, con cierto halo de suspenso, diez puntos, gran asesino Carlos Lamoe

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  2. un asesino siniestro sin duda, da placer, se divierte y asesina, asesina, dada su condición de boliviano, Lampe podría ser una especie de gran Quesón latinoamericano, asesinando modelos de todo el continente

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  3. la habrá mandado matar demichelis? ahora que lo asesinen a el, con esa tendencia de matar viudos que tienen las quesonas

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  4. no la habían asesinado ya? bueno le toco a un quesón del futbol como debe ser, Carlos Bossio, Carlos Quintana y Carlos Izquierdoz hubieran estado bien también, Carlos Roa, con sus estrangulaciones, no hubiera desentonado, muy buen QUESO el de Lampe

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  5. ninguna mujer en toda America se debería sentir segura con un asesino como Carlos Lampe

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  6. un Queso largamente esperado y muy merecido, una mina que sin duda merecía esto, y que gran asesino Carlos Lampe, que tenga algunos crímenes más, la idea que dan en otro comentario, eso de que mate a modelos latinoamericanas es una buena idea

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  7. tus cuentos son tan quesones que veo las fotos y huelo el queso

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  8. la ley del queso parece ser que todas las minas buenas terminan atrapadas por un Carlos y con un queso encima, despues de muertas

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  9. POBRE DE MICHELIS... MERECE QUE UNA QUESONA LE CORTE EL SUFRIMIENTO Y LA PENA

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  10. si hay un deportista que se llama Carlos siempre tiene un cuentito en el blog donde figura como asesino y ninguna bella mujer parece salvarse de ser asesinada por estos Carlos

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  11. siempre creo que te vas a quedar sin personajes para matar, pero siempre surge alguna o alguno, parece que los quesos no tienen final

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  12. Un Carlos notablemente alto, para matar a una de las famosas más rubias y más bajitas que hay. Casi que los cuchillos eran más largos que ella alta.
    Que intensidad en la sexualidad, bien por cumplir con el ritual.

    Yo creo que el viudo podría intentar vengarse, una esposa así no se olvida fácil, descargando su furia contra una Carla asesina.
    Al ver el video en que Carla Romanini asesina a Matías Candia, desee capturarla, para asesinarla. O para poseerla, convertirla en una esclava sin voluntad. Lady Katyusha podría ayudar a que la capture. Habría sexo y entonces aparecería otra Carla, probablemente Carla Conte.
    Como agradecimiento, la quesona rubia aceptaría tener sexo con un muggle sin matarlo. Como Futbolero Vélez, que pidió aparecer en un relato, teniendo sexo con Carla Romanini.

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  13. Este quesón podría terminar con otra Andrea Rincón, una modelo y DJ colombiana.

    https://www.youtube.com/watch?v=36Mjf_YAzoo

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    1. comparto la moción, la mina merece el Queso y encima se llama "July Andrea Rincón Espada" que le claven la espada entonces!

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  14. Un Carlos notablemente alto, para matar a una de las famosas más rubias y más bajitas que hay. Casi que los cuchillos eran más largos que ella alta.
    Que intensidad en la sexualidad, bien por cumplir con el ritual.

    Yo creo que el viudo podría intentar vengarse, una esposa así no se olvida fácil, descargando su furia contra una Carla asesina.
    Al ver el video en que Carla Romanini asesina a Matías Candia, desee capturarla, para asesinarla. O para poseerla, convertirla en una esclava sin voluntad. Lady Katyusha podría ayudar a que la capture. Habría sexo y entonces aparecería otra Carla, probablemente Carla Conte.
    Como agradecimiento, la quesona rubia aceptaría tener sexo con un muggle sin matarlo. Como Futbolero Vélez, que pidió aparecer en un relato, teniendo sexo con Carla Romanini.

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  15. al final este era un Queso esperado por todos ja ja ja ja

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  16. es una de las mejores descripciones de un asesinato que hay en los relatos quesones, o yo estoy crazy?

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  17. buen relato, tiene un suspenso, un asesino que cumple una misión, entra y sale de un país en cuestión de horas, no sabemos quien ordeno el crimen, sí sabemos que pagó muy bien, y que la víctima es una bella modelo, esposa de un futbolista importante, el asesino cumple con su objetivo y llena de gozo y placer a su víctima, felicitaciones por este relato

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  18. Sugiero un retro relato. Podría ser El asesino de Liliana López Foresi.

    La primera mitad de los 90 fue exitosa para la televisión, con altos puntos de rating, para programas como Grande, pa, que tendría 4 temporadas. Y Amigos son los amigos, con la memorable dupla de Carlos Calvo y Pablo Rago. También fue el tiempo de Fax, conducido por Nicolás Repetto, con una joven María Laura Santillán, que años después llegaría a ser la conductora de Telenoche.
    Y también tuvo cierta repercusión de Liliana López Foresi, quien no llegaría a la mitad de esa década, por la historia que se contará.
    La periodista había alcanzado repercusión como conductora de Revista 13, Periodismo con opinión. Siendo más que una presentadora de noticias, mostrando sus opiniones, lo que le molestó a alguien. Lo que derivó en que recibiera indicaciones de no opinar tanto, hasta que fue despedida.

    Liliana López Foresi estaba indignada, se quiso rebelar contra el medio que la había despedido. Y por algunas causas misteriosas supo de algunos rumores sobre una conspiración sobre una colega, María Laura Santillán, en ese momento, una joven promesa. Los rumores indicaban que María Laura estaba acechada por asesinos rituales, algo permitido, incluso impulsado por el canal.
    No sabemos si Liliana quiso ser solidaria con la Santillán o quiso vengarse de haber sido despedida, arruinando el complot. No perdió tiempo en advertirle. Lo que fue inútil, porque la Santillán no le creyó en lo más mínimo. Liliana no pudo culparla, era algo muy difícil de creer, recordar que por entonces no se sabía de los crímenes rituales cometidos por hombres llamados Carlos.

    Liliana buscó información por los medios, para tener algo concreto con que advertir a María Laura, circunstancias en que se encontró con Carlos Calvo, sí el mismo actor de Amigos son los amigos. Surgió un romance del que los medios no llegaron a saber. Por el cual, el actor sugirió a los guionistas la inclusión de la periodista, en un capítulo del programa.
    La periodista haría de si misma, por alguna casualidad conocería a Carlín, iniciando un romance, aprobado por la familia de protagonista, quien trataría de portarse bien. Romance que terminaría debido a una fiesta sorpresa organizada por Pablo Pintos (Pablo Rago), con algunas de las amigas de Carlín. Lo que provocaría que una escandalizada Liliana le diera un cachetazo feroz a Carlín, no volviendo a aparecer.

    Se dice que Carlos Calvo estaba realmente interesado en la periodista. Pero tuvo que cumplir con un mandato, era parte del destino.
    -Es una lucha-pensó en voz alta.

    Y partir de acá, el cronista podría continuar con la historia.

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