Carlos el "Bebe" Contepomi, Sicario y Queson



Sonó el timbre. Larissa, la esposa de un famoso músico de rock conocido como Tony Douglas, abrió la puerta. Ante ella estaba el mítico Carlos “el Bebe” Contepomi.
- Hola Bebé. Tony aún no ha llegado. Se que van a trabajar juntos en un proyecto de rock.
- Asi es – fue la respuesta de Carlos “el Bebe” Contepomi - ¿Tardará mucho en llegar?
- No creo, media hora, pasa y esperalo. ¿Querés un café?
- Dale, gracias por dejarme pasar.
Carlos “el Bebe” Contepomi ingresó al departamento. Estaba vestido de negro, incluyendo chaqueta, polera y guantes. La chica fue a preparar un café para su visita. Contepomi entonces abrió una valija y sacó de la misma un ametralladora Mac 11 automática con silenciador. Cuando la chica regresó con el café, y sin mediar palabra alguna, el “Bebe” Contepomi disparó una lluvia de balas sobre la inocente mujer, asesinandola sin piedad alguna.
Cuando terminó de asesinar a la mujer Carlos “el Bebe” Contepomi abrió otra vez la valija, sacó un Queso de la misma y lo tiró sobre su víctima.
- Queso – dijo en voz alta y se fue del lugar satisfecho de lo que había hecho.


Una corta tarde de pleno invierno llegaba a su fin. Era un día de temperaturas muy bajas, y no daban ganas de salir para nada a la calle. Además, el pronostico anticipó la posibilidad de fuertes nevadas para aquella noche. Por eso, la abogada Julieta Caporale, finalizaba su jornada en el estudio jurídico. Antes de irse, iba a tomar una copa de whisky. Una buena bebida destilada era ideal para soportar aquel crudo invierno. Había terminado de beber una copa, y cuando ya estaba sirviéndose la segunda, sonó el timbre del estudio.
-         Qué extraño – pensó la doctora Caporale – ya no pensaba recibir más a nadie.
La abogada se acercó a la puerta y preguntó quien era.
-         Carlos José Contepomi, alias el “Bebe” – fue la respuesta que recibió.
Bueno, Contepomi era uno de sus principales clientes, por lo tanto, la abogada no tuvo problemas en abrir la puerta, y atenderlo. Igual, no dejaba de sorprenderla, que el Bebe, como todos lo conocían, llegará a esa hora.
-         Hola Bebe – dijo la abogada mientras abría la puerta – no te esperaba a esta hora.
-         Hola Julieta – le contestó Contepomi – disculpame la hora pero es algo muy urgente. No puedo esperar a mañana.


Contepomi entró al estudio, y una vez que la abogada cerró la puerta, y se acercó al escritorio, preguntó:
-         Decime Bebe, sí es algo tan grave, ¿De qué se trata?
-         Es un caso de asesinato, Julieta, por eso te digo que no puedo esperar hasta mañana.
-         ¿Asesinato? – la abogada preguntó evidenciando un gran nerviosismo - pero decime qué paso, el asesinato de quien, a quien mataron?.
-         A vos – fue la respuesta que recibió del Bebe Contepomi.
Y mientras decía esto, sacó una pistola ametralladora del tipo Ingram Mac 10, con silenciador, y comenzó a abrir fuego sobre la abogada. Efectuó una gran cantidad de disparos y cuando hubo terminado, el Bebe sacó un enorme Queso de una gran valija que tenía, y lo tiró sobre su víctima, diciendo en voz alta:
-         Queso.
Rato después, el Bebe Contepomi, efectuó un llamado telefonico y comunicó con voz seca y cortante:
-         Misión cumplida.
Carlos el “Bebe” Contepomi, famoso Queson al servicio de la mafia, había cometido un nuevo asesinato.


Sonó el timbre. Larissa, la esposa de un famoso músico de rock conocido como Tony Douglas, abrió la puerta. Ante ella estaba el mítico Carlos “el Bebe” Contepomi.
- Hola Bebé. Tony aún no ha llegado. Se que van a trabajar juntos en un proyecto de rock.
- Asi es – fue la respuesta de Carlos “el Bebe” Contepomi - ¿Tardará mucho en llegar?
- No creo, media hora, pasa y esperalo. ¿Querés un café?
- Dale, gracias por dejarme pasar.
Carlos “el Bebe” Contepomi ingresó al departamento. Estaba vestido de negro, incluyendo chaqueta, polera y guantes. La chica fue a preparar un café para su visita. Contepomi entonces abrió una valija y sacó de la misma un ametralladora Mac 11 automática con silenciador. Cuando la chica regresó con el café, y sin mediar palabra alguna, el “Bebe” Contepomi disparó una lluvia de balas sobre la inocente mujer, asesinandola sin piedad alguna.
Cuando terminó de asesinar a la mujer Carlos “el Bebe” Contepomi abrió otra vez la valija, sacó un Queso de la misma y lo tiró sobre su víctima.
- Queso – dijo en voz alta y se fue del lugar satisfecho de lo que había hecho.

Comentarios

  1. Juan De los Palotes2 de abril de 2015, 07:04

    ja, ja, el bebe contepomi, me lo imagino comiendose un Queso el solo, pero asesinando a una mina?

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