El Asesino de Julieta Camaño


Julieta Camaño, la periodista de C5N concurrió al Sindicato de Trabajadores de Prensa, caracterizado por su ideología zurda. Por eso le sorprendió cruzarse en un ascensor con el famoso periodista gorila Carlos Pagni, representante de lo más rancio y cerrado del gorilismo y del antiperonismo, con una caja de zapatos.
- ¿Vos aca? – dijo Camaño a Carlos.
- ¿Por qué no puedo estar? Soy un trabajador de prensa como vos.
- Pero sos un gorila, odias a los sindicatos.
- Es cierto, soy un gorila, odio a los sindicatos, pero estoy afiliado porque es la única manera de conseguir zapatos más baratos, mira lo que calzo, soy muy patón.
Camaño bajó la vista y observo los pies de Carlos Pagni, le llamó la atención. Desconocía que el columnista de La Nación era tan patón.
- ¿Cuánto calzas?
- Cuarenta y nueve. Cada vez calzo más. No se qué pasa. ¿Será alguna enfermedad? Soy alto, pero no tanto.


El ascensor se detuvo, y los dos salieron del mismo. Fueron caminando juntos por un pasillo. Camaño no pudo evitar decirle algo a Carlos Pagni.
- ¿Sabes una cosa? Siempre me preguntó si los gorilas como vos le ponen tanta pasión al sexo como nosotras las peronistas.
- Primero, que no sos peronista, aunque crees serlo, sos una zurda, Perón te hubiera echado de la plaza por imberbe y segundo, si te interesa tanto el sexo, lo podemos hacer aca mismo, y así vas a tener una respuesta.
- Sos un grosero y un maleducado, te voy a denunciar por acoso.
- Primero, no soy grosero ni maleducado, soy un Quesón. Y segundo, denúnciame por acoso. No pierdas ni un minuto, hacelo, ahora mismo.
- Que ser repugnante que sos.
- Ja, ja, ja – río Carlos Pagni con un cinismo total.


En un rápido movimiento, Carlos tiró la caja de zapatos que llevaba al piso, y eso hizo tropezar a Julieta, que se resbaló y cayó al piso, intentó pararse cuando abrió la caja de zapatos y se dio cuenta que no había ahí ningún par de zapatos, lo que había ahí era ¡Un Queso! y al mismo tiempo el periodista gorila de La Nación estaba con los zapatos encima de su rostro.
- Sacame los zapatos y olé mis pies.
- Sos un asqueroso.
- ¡Ayudenme! ¡Ayudenme!
- No van a venir los zurdos que trabajan aca, no quedo ni el loro, se fueron todos a una marcha para reclamar porros gratis para todos, subsidiados por el Estado.
Julieta le sacó los zapatos a Carlos y empezó a oler los pies, quedó como prendada por aquella fragancia tan fuerte y a la vez repugnante…


- Tu olor a Queso es como fumar un porro.
- Ja, ja – dijo Carlos – y mira lo que viene ahora – y entonces la penetró por atrás.
La cogida fue fuerte, a Julieta le gusto, y estaba llena de placer y gozo, cuando sintió un frío en la cabeza.
- Lo siento, piba, pero esto termina acá – le dijo Carlos Pagni, recién ahí Julieta advirtió que el Quesón Gorila la estaba apuntando con un revolver sobre la nuca.
- ¡Pum! – Carlos efectuó el disparo, un certero balazo, que nadie escuchó, pues usó silenciador. Camaño quedó muerta de inmediato, Carlos no usó más balas, solo una.
- Queso – dijo Carlos Pagni, mientras tiraba el Queso sobre el cadáver de su víctima.
- ¿Y ahora? Yo también voy al Congreso a reclamar que a los que calzamos más de 45, el Estado nos de zapatos gratis, porque es mi derecho, y lo voy a hacer respetar, la Campaña Nacional de Zapatos Gratis para Quesones – dijo Carlos Pagni y se fue entonces a la marcha.

Comentarios

  1. Aunque se mostró un tanto torpe, otro Carlos hubiera seducido a la periodista, Pagni logró controlarla con su poder quesón. Y logró intimar con ella, antes de asesinarla.
    Y fue astuto en acechar a Julieta Camaño, en un momento que nadie escucharía sus pedidos de ayuda.
    Aunque pudo dedicarle más tiempo, fue mejor que con ese fiasco que fue el asesinato de Mónica Ayos.

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