La asesina de Marcos Milinkovic



La “Quesona”, la famosa asesina serial de hombres, ya había cometido una enorme cantidad de crímenes.. pero ella ya estaba en búsqueda de algún nuevo asesinato. Un Quesudo, con pies muy grandes que olieran en forma fuerte e intensa.


No fue difícil la búsqueda, la asesina se fijó en un jugador de voley llamado Marcos Milinkovic, que con sus dos metros de altura y sus gigantescos pies talle cincuenta y uno, era la víctima ideal. Marcos era rubio y a la asesina se le hacía la idea que tenía un gran olor a Queso en sus enormes pies. La asesina lo esperó a la salida de un entrenamiento, y mientras el deportista estaba en el estacionamiento, se acercó hacia él.




-         ¿Me firmas un autógrafo, Marcos? – dijo la Quesona.
El voleibolista se sorprendió. Ante él estaba la mismísima Valeria Mazza. Pero no podía ser, salvo que hubiera resucitado, la top model había sido asesinada por el basquetbolista Carlos Delfino.
- Ya sé me ves igual a alguien – dijo la chica – dale dame un autógrafo. No soy ella, soy muy parecida, pero nací diez años después 
-         Por supuesto, ¿Dónde queres que te lo firmés? ¿Cómo te llamas? – dijo Marcos como reponiéndose del asombro.
-         Aca en esta libretita, firmame aca. Me llamo Ravelia, me dicen Quesona. Ese es mi nombre.
-         Me encantan las chicas que se llaman Ravelia – dijo Marcos – aunque eres la primera que escuchó con ese nombre. Ja, ja. Te voy a decir Quesona, me gusta ese apodo.
-         Soy la Quesona para vos entonces. No te quiero molestar, Marcos. Pero soy periodista de la prestigiosa revista “Faces to faces” nos gustaría hacer una nota en tu casa, sacarte algunas fotos, para la sección “Men in faces”.
-         No tengo mucho tiempo, mañana debo viajar a Brasil por un partido.
-         ¿No podemos hacer la entrevista hoy mismo?
-         Bueno, dale, te espero esta noche – le dijo Marcos.
Una vez más, la asesina sentía que había tenido mucha suerte para poder contactarse con Marcos. Esa noche fue al departamento del deportista. La chica que ya de por sí era muy bella, fue elegantemente vestida, y unos guantes negros le cubrían las manos.



Llevó una valija. Ahí estaban el Queso y una enrome espada.
El muchacho la invito con una copa de un vino muy fino. Mientras estaba en el baño, la asesina echó un polvo en la copa del muchacho. Al regresar, Marcos levantó la Copa y le dijo a Ravelia:
-         Por una excelente nota, espero que a la revista “Face to faces” le guste lo que vamos a hacer.
-         No tengo dudas. Salud, Marcos.
-         Salud, Quesona.
Chocaron las copas y Marcos bebió el vino. En forma muy rápida empezó a ver nublado, se sintió muy mal y cayó desmayado. La asesina, entonces, lo ató de pies y manos, a una silla, a la vez que le sacó la ropa. Al lado de la silla donde estaba maniatado el joven, la asesina colocó una horma gigantesca de Queso Gruyere en una bandeja.
Marcos volvió en sí: la Quesona estaba sobre el, el intento moverse pero estaba atado, la Quesona lo bañó en champagne, le tiró encima del cuerpo dos botellas enteras, hasta vaciarlas totalmente, a Marcos esto le gustaba, por eso observaba callado, mientras la Quesona agarró una tercera botella de champagne y se la hizo tomar a Marcos, una copa para Marcos, una copa para ella; despues agarró un Queso y lo puso encima del voleybolista, la Quesona agarró un cuchillo y cortó el Queso en cientos de cubo encima del cuerpo de Marcos, para tirarselos al voleybolista y se puso encima, al mismo tiempo, Marcos, con el miembro totalmente erecto, la penetro, para goce y satisfacción de los dos.


- ¿Disfrutaste mucho Marquitos? - le dijo la Quesona.
- Nunca la pasé mejor Quesona.
-  Hay más.
La Quesona empezó a hacerle cosquillas en los pies, como un juego, a Marcos le causaba dolor y placer a la vez, la Quesona entonces le puso sus pies encima. Lo obligó a lamerla, besarla, chuparla y olerle los pies, una y otra vez. Los pies de la asesina no olían a Queso, sino a perfume francés. Luego la chica chupó, besó, lamió y olió los pies del voleibolista que sí olían a Queso. La fragancia era muy fuerte.
- Decí que te llamas Marcos. Sino diría que sos un Quesón. Pero bueno, sos un Quesudo. Y a mí me gusta asesinar a los Quesudos como vos. Ja, ja, si pondria un rallador de Queso en tus pies, me llevaría una tonelada de Queso rallado.
Todo eso solo logró que Marcos volvió a tener el miembro erecto, y otra vez la penetró a la Quesona, el disfrute volvió a ser total.
Cuando terminó, la asesina sacó de un paquete una espada y le dijo a Marcos, que contemplaba la escena:
-         Te decapitaré, Marcos.


Aunque eufórico tras el goce que habían tenido, Marcos tembló todo al escuchar esas palabras y observó que la Quesona agarró la espada, y se acercó sigilosamente hacia el deportista. La asesina levantó la espada , se colocó detrás de Marcos, y descargó el primer golpe sobre el cuello del deportista. 
- ¡Maaaaaaarrrrccoooooooooooooooosssssss! - gritó la asesina mientras descargaba el golpe.
Debió darle otros golpes con la espada, hasta que finalmente, le cortó la cabeza.
- Marcos Milinkovic. #Queso – dijo en voz alta la asesina mientras tiraba el Queso sobre al cadáver de su víctima.




Al mejor estilo bíblico, nos referimos al libro de Judit a o la decapitación de Juan el Bautista, la asesina colocó la cabeza de su víctima sobre la bandeja, al lado del Queso. La asesina tomó la bandeja con la cabeza de Marcos, y comenzó a caminar por el cuarto, una y otra vez, se imaginaba entrando en un cuarto con reyes y nobles, diciendo:
-         He aquí la cabeza de Marcos Milinkovic.
Finalmente, volvió a poner la bandeja sobre la mesa, y así lo dejó para que de esa manera la policía descubriera la escena del crimen. Antes de irse del lugar, la “Quesona” se llevó el souvenir que solía recoger de cada una de sus víctimas: las medias de Marcos Milinkovic y unas enormes zapatillas talle cincuenta y uno que el infortunado deportista solía usar en los entrenamientos.




Comentarios

  1. pensar que la asesina existe!! y es un travest de la avenida champagnat de mar del plata!! que hace fiestitas con carolina Rosales (Caperucita Roja) que mas que sacarle los zapatos, a este maricon de mierda le gusta que se los metan por el culo!! que no lo mataron pero le dejaron el cuello caido, otra que miedo a la oscuridad marquitos!!

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  2. je je buena la bizarreada, propongo que la asesina conserve las cabezas embalsamadas de sus víctimas y también los pies de cada uno de uno de los chabones que va matando... ja ja

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  3. Alfredo Di Stefano8 de abril de 2018, 03:06

    Alto crap vieja, dejá el paco.
    Para criticar, Milinkovic practicaba volley, y vos pones una imagen de unos botines de futbol americano.
    Vale por una imagen de Stop, get help

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  4. Pibe Cristo solo puede sacarte de esta virgues.

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  5. Necesitas ayuda profesional

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  6. hay cada loco enfermo en esta pagina de mierda, el borda un poroto

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  7. Más respeto se le murió un hijo hace poco,igual buen crap +10 pd:muerte a los judíos de los Botbol salu2

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  8. por qué no haces streaming como el guerrero de Dios??

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  9. Carlos Queson que mierda es esto?

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  10. estas son canoas no zapatillas ya jajaa

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  11. Tuve que googlear para ver si era mentira

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  12. muy bueno, llora agatha christi

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  13. Increìble relato chabòn,no sè como carajo voy a dormirme hoy

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  14. Como crítica, me jodió un poco la lectura que pongas siempre el nombre completo una y otra y otra vez. O sea, ya lo presentaste, ya sabemos que es Marcos Milinkovic. Yo creo que luego de las primeras veces debías poner sólo Marcos o solamente Milinkovic.

    PD: Concuerdo con el resto en que estás chapa chapa.

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  15. excelente relato +10, espero por mas

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  16. Esto es viejo, del 2013.

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  17. a Ravelia le gustan bien patones y grandotes... y ahí ¡Queso!

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