domingo, 8 de diciembre de 2013

La asesina de Marcos Milinkovic


La “Mujer Queso”, la famosa asesina serial de hombres, ya había cometido una gran cantidad de crímenes.. Tenía que ser un crimen muy especial, diferente a los demás. Como sabemos, la víctima debía ser un hombre joven, no mayor a cuarenta, no menor a veinte, alto y patón. No debía llamarse como ninguna de las víctimas anteriores, según su rutina criminal entre sus víctimas no debían repetirse los nombres.




No fue difícil la búsqueda, la asesina se fijó en un jugador de voley llamado Marcos Milinkovic, que con sus dos metros de altura y sus gigantescos pies, era la víctima ideal. Marcos era rubio y a la asesina se le hacía la idea que tenía un gran olor a Queso en sus enormes pies. La asesina lo esperó a la salida de un entrenamiento, y mientras el deportista estaba en el estacionamiento, se acercó hacia él.




-         ¿Me firmas un autógrafo, Marcos? – dijo la Mujer Queso.
-         Por supuesto, ¿Dónde queres que te lo firmés? ¿Cómo te llamas?
-         Aca en esta libretita, firmame aca. Me llamo Carla. Ese es mi nombre.
-         Me encantan las chicas que se llaman Carla – dijo Marcos.
-         No te quiero molestar, Marcos. Pero soy periodista de la prestigiosa revista “Faces to faces” nos gustaría hacer una nota en tu casa, sacarte algunas fotos, para la sección “Men in faces”.
-         No tengo mucho tiempo, mañana debo viajar a Brasil por un partido.
-         ¿No podemos hacer la entrevista hoy mismo?
-         Bueno, dale, te espero esta noche – le dijo Marcos.
Una vez más, la asesina sentía que había tenido mucha suerte para poder contactarse con Marcos. Esa noche fue al departamento del deportista. La chica que ya de por sí era muy bella, fue elegantemente vestida, y unos guantes negros le cubrían las manos.


El muchacho la invito con una copa de un vino muy fino. Mientras estaba en el baño, la asesina echó un polvo en la copa del muchacho. Al regresar, Marcos levantó la Copa y le dijo a Carla:
-         Por una excelente nota, espero que a la revista “Face to faces” le guste lo que vamos a hacer.
-         No tengo dudas. Salud, Marcos.
-         Salud, Carla.
Chocaron las copas y Marcos bebió el vino. En forma muy rápida empezó a ver nublado, se sintió muy mal y cayó desmayado. La asesina, entonces, lo ató de pies y manos, a una silla, a la vez que le sacó la ropa. Al lado de la silla donde estaba maniatado el joven, la asesina colocó una horma gigantesca de Queso Gruyere en una bandeja.




Marcos volvió en sí, pero no se pudo mover, atado de pies y manos, intentó hablar, pero una mordaza le impedía decir sonido alguno. Entonces, la asesina se acercó al lugar donde estaba sentado Marcos Milinkovic y le puso sus pies encima. Lo obligó a lamerla, besarla, chuparla y olerle los pies, una y otra vez. Los pies de la asesina olían a Queso, pero era un Queso suave y agradable.
Cuando terminó, la asesina sacó de un paquete una espada y le dijo a Marcos, que contemplaba la escena:
-         Te decapitaré, Marcos.






El muchacho intentó reaccionar pero nada pudo hacer. La asesina levantó la espada , se colocó detrás de Marcos, y descargó el primer golpe sobre el cuello del deportista. Debió darle otros golpes con la espada, hasta que finalmente, le cortó la cabeza.
Al mejor estilo bíblico, nos referimos al libro de Judit a o la decapitación de Juan el Bautista, la asesina colocó la cabeza de su víctima sobre la víctima, al lado del Queso. La asesina tomó la bandeja con la cabeza de Marcos, y comenzó a caminar por el cuarto, una y otra vez, se imaginaba entrando en un cuarto con reyes y nobles, diciendo:
-         He aquí la cabeza de Marcos Milinkovic.
Finalmente, volvió a poner la bandeja sobre la mesa, y así lo dejó para que de esa manera la policía descubriera la escena del crimen. Antes de irse del lugar, la “Mujer Queso” se llevó el souvenir que solía recoger de cada una de sus víctimas: las medias de Marcos Milinkovic y unas enormes zapatillas talle cincuenta que el infortunado deportista solía usar en los entrenamientos.

La Mujer Queso, una asesina serial de hombres





2 comentarios:

  1. pensar que la asesina existe!! y es un travest de la avenida champagnat de mar del plata!! que hace fiestitas con carolina Rosales (Caperucita Roja) que mas que sacarle los zapatos, a este maricon de mierda le gusta que se los metan por el culo!! que no lo mataron pero le dejaron el cuello caido, otra que miedo a la oscuridad marquitos!!

    ResponderEliminar
  2. je je buena la bizarreada, propongo que la asesina conserve las cabezas embalsamadas de sus víctimas y también los pies de cada uno de uno de los chabones que va matando... ja ja

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...