El Asesino de Calu Rivero



Dicen que Calu Rivero se encontraba alojada en un lujoso hotel ubicado en el coqueto barrio de Puerto Madero. Era un martes a la hora del anochecer, Rivero se aprestaba a participar de un evento algunas horas después.
La chica estaba muy contenta, totalmente despreocupada aquella tarde, esperando su participación en “Bailando por un sueño” donde bailaría con el objetivo de ganar el premio y ayudar a una escuela perdida en el Delta del Paraná, totalmente destrozada en las últimas inundaciones.
Calu iba a darse una ducha. Pensaba disfrutar de un buen baño con el doble objetivo de asearse y relajarse aún más. Ya estaba por entrar a la bañera cuando empezó a sentir un fuerte e intenso olor a Queso en la habitación.
Le llamó la atención. ¿De donde venía ese olor? Vio para un lado, vio para el otro, para nada observó que pudiera provocar el olor…


De repente, comenzó a dirigirse al baño… el olor continuaba pero Calu resolvió no darle importancia… “Vendrá de afuera” pero en ese momento creyó ver detrás de ella la figura de un hombre muy alto y patón.
Por el reflejo del vidrio era como el cuerpo de un basquetbolista pero vestido totalmente de negro, guantes incluídos, como un ninja o un personaje de la Inquisición Española, sosteniendo una espada samurái, una katana.
Calu se dio vuelta tras observar esa figura. Pero nada vio… “El olor a Queso puede venir de otra habitación, pero ¿esa figura? ¿Fruto de mi imaginación tal vez?” pensó Rivero.
La chica se fue a bañar y disfruto del baño, pero mientras lo hacía otra vez olió el Queso, otra vez creyó ver esa figura. ¿Un fantasma? ¿Un espectro?




Ya se estaba asustando pero otra vez pensó que era toda sugestión, y tras finalizar su baño, salió de la ducha. Ahora no veía nada. Calu salió del cuarto de baño, y tras secarse se vestió con una camiseta sin hombreras.
Al salir del cuarto de baño, estaba en la habitación, de repente sintió el frío filo de una katana sobre su cuello, y en ese momento escuchó una voz masculina.
- Buenas noches Calu – dijo la voz – soy Carlos. Carlos Delfino el basquetbolista asesino.
Rivero se dio vuelta y sintió que alguien le daba una zancada, que la hizo caer al suelo, al intentar levantarse no pudo hacerlo, pues un enorme pie talle cincuenta estaba sobre su rostro. Y era un pie con un olor a Queso intenso y asfixiante.
- Espero te guste el Queso. No es un Queso cualquiera. Es mi Queso.
Calu quedó tendida en el piso, y ante ella estaba efectivamente Carlos Delfino, con sus dos metros de altura y su calzado número cincuenta, vestido de ninja con una katana que estaba sobre su cuello. 




Sobre una mesa, una gigantesca horma de Queso Emmental.
Aterrorizada, la chica intentó arrodillarse, mientras el asesino sostenía la katana siempre sobre el cuello de ella.
- Ten cuidado Calu – dijo Carlos – un movimiento y te cortó el cuello, ja, ja.
- ¿Porqué Carlos? ¿Porqué esto? ¿Por qué este olor a Queso?
- La verdad nena no te conocía. Sabés que asesine a muchas mujeres. La lista es interminable. A muchas les degollé con un cuchillo, a otras las decapite. Mis fans me pidieron que te asesine. Al principio no quería hacerlo. ¿Te llamas Carla, verdad?
- Carla Soledad Rivero – dijo la chica – pero todos me dicen “Calu”.
- Por eso. Somos tocayos. Vos Carla y yo, Carlos. La verdad no tenía intención de asesinarte. Pero mis fans de twitter y de Instagram hicieron una campaña. Les pregunté con hashtags claro #QuienSeraLaProxima #HayTiempoParaTodo #AQuienLeTiroUnQueso #AQuienLeCortoElCuello. Y ganastes vos, piba. Te asesinaré y te tiraré un Queso.
- ¿Porqué dicen que sos un Quesón?
- Porque tengo los pies grandes y huelen a Queso. Porque le tiro un Queso a mis víctimas, ja, ja, porque soy un asesino, porque me llamo Carlos, por todo, soy un Quesón y te voy a Quesonear.




- ¿Que vas a hacer, ahora? - preguntó Carlos.
- Pedir que no me asesines - contestó Rivero.
- No servirá de nada. Ahora te tiro un Queso.
Ya no hubo más diálogo entre el Quesón y su víctima, el basquetbolista blandió la katana contra el cráneo de Calu. Y la asesinó, le cortó la garganta, provocando un chorro de sangre imposible de describir con palabras, ocasionándole varias y profundas heridas en el cráneo y en la garganta.
Carlos agarró el Queso y lo tiro sobre el cadáver de Calu Rivero diciendo en voz alta:
- Queso.
Sacó varias fotos que la difundió en Twitter e Instagram con los hashtag #CaluQuesoneada #LeTireUnQueso #CarlitosAsesinoACalu #Queso todos tendencias en redes sociales.


Comentarios

  1. Relato salido del Borda

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  2. no la van a matar, como mucho la extorsionan, se queda calladita, y entrega el culo bajo amenazas, como terminan todas

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  3. Esta " nena" se fue a vivir con el actor Sean Penn a los EEUU y volvió tiempo después
    Una gran " BUTA" con un kilometraje impresionante

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  4. Volvió el Quesón del pueblo papá, Carlitos Delfino, el resto son meros imitadores

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  5. Hay que partirla como un queso

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  6. jajaajaj hdp no se si será fetiche o en joda. Hubieras puesto algo como que e acabo queso rayado en la cara

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  7. Delfino:-¿Que vas a hacer, ahora?
    Calu:-Pedir que no me mates.
    Delfino: -No servirá de nada.
    Ahora te tiro un queso.

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