domingo, 8 de diciembre de 2013

La asesina del Cristián el Ogro Fabbiani





Un par de meses después de asesinar a Gabriel Batistuta, la asesina puso sus ojos en un futbolista cuya carrera estaba en plena decadencia. Era Cristián “el Ogro” Fabbiani.
Hacía bastante tiempo que la asesina lo tenía como una de sus potenciales víctimas. Reunía todos los requisitos pues cumplía con el target que la “Mujer Queso” buscaba. Era patón, calzaba cuarenta y cinco, con eso bastaba. La asesina sabía que no sería difícil seducirlo y efectivamente así fue. Durante varios días anduvo cerca de la concentración del equipo de provincias donde Fabbiani jugaba en ese momento, y en una ocasión, consiguió que el “Ogro” la invitara a su departamento.



Así fue que la asesina fue al departamento del “Ogro” Fabbiani con la unica intención de asesinarlo. Tuvieron sexo, y tras las relaciones sexuales, el Ogro invitó a la chica a comer en ese mismo departamento.
-         Mirá Ogro – le dijo la chica – me encantaría comer con vos, y por eso traje algo que te va a gustar mucho. Se que sos de muy buen comer.
-         ¿En serio? ¿Qué trajiste? – preguntó Fabbiani.
-         Esto – la chica abrió un paquete con un enorme Queso – un Queso Gruyere, esos de muchos agujeros, mirá es bien grande.
Fabbiani vio el Queso y lo agarró desesperado, lo puso encima de la mesa. Parecía un hambriento que hacía meses que no disfrutaba de una buena comida. Comenzó así a comer el Queso.
-         Veo que te gusta mucho el Queso, Ogro.
-         Me encanta.
-         Entonces también te encantarán este Queso, el Queso humano de mis pies.



La asesina pusó entonces sus pies encima del rostro de Fabbiani, y este empezó a lamerlos, besarlos, chuparlos y olerlos. Era un olor a Queso extraño, fuerte y suave a la vez, agradable, diferente a la pestilencia que suelen arrojar los pies de hombres.
-         Me encanto tu Queso, nena.
-         ¿Puedo probar el tuyo?
-         Aca lo tenés.
Fabbiani le dio literalmente sus enormes pies talle cuarenta y cinco, con olor a Queso, y la chica los empezó a oler, chupar, besar y lamer, una y otra vez. Apestaban a Queso.
-         Qué olor a Queso que tenés, Ogro...
-         Y eso que no me llamó Carlos – fue la respuesta de Fabbiani.
En ese momento la chica se paró quedando a la espalda de Fabbiani, que despreocupado siguió haciendo lo que había interrumpido, comer el Queso.



La asesina se dio cuenta que era el momento que necesitaba, tomó un enorme cuchillo, y se acercó hacia donde estaba el Ogro. El futbolista le daba la espalda, la asesina empuñó el cuchillo, lo levantó y se lo clavo en la nuca a Fabbiani.
-         Cristián Gastón Fabbiani.





La asesina, como siempre pronunció en voz alta el nombre de su víctima, se llevó de recuerdo los zapatos y las medias de su víctima. Así fue asesinado Cristián Fabbiani, por comer Queso.



7 comentarios:

  1. La verdad que el ogro fabbiani mereceria un final asi, ja, ja, re divertido, la que le clava el cuchillo deberia ser amalia granata

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  2. Esa foto de Fabbiani con un Queso al lado es mortal

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  3. El cuento esta bueno solo que a Fabbiani lo hubiera matado con una indigestion de ravioles, no?

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  4. Gracias por el link. Lo visitaré. Pero mucho agradecería también alguna pequeña indicación de una buena quesería.

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  5. re buenos los Cuentos Quesones, queremos nuevos cuentos con mas asesinas y mas chabones asesinados

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  6. No se por que pero la idea de que una mina le clave un cuchillo a Fabbiani me excita sexualmente y mas si lo apuñala por detras

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  7. Ja, ja, me mato la frase final, asesinado por comer Queso!!!!

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