El Asesino de Marisa Brel


Me han contado que la periodista Marisa Brel se encontraba un día caminando por la calle y una gitana anciana se le cruzó por el camino. Brel intentó esquivarla, pero la anciana hizo una vuelta y le volvió a impedir el paso. Al moverse Brel para el otro lado, la gitana hizo lo mismo.
- ¿Qué quiere, señora? – dijo Brel, muy molesta.
- Deseo leeros la buena fortuna.
- Estoy apurada, no tengo tiempo.
- Seguramente estais apurada porque debéis estar planificando alguna estafa, como eso de la “estafa piramidal”, estafando a millones de gente humilde, gente pobre, a la que le cuesta ganarse un mango.
Era verdad que Brel estaba involucrada en una estafa y que aspiraba a ganar millones con la misma, por eso las palabras de la gitana retumbaron en ella, casi como una amenaza, o una advertencia.
- Ten cuidado niña – le dijo la gitana – podréis recibir un Queso si seguís insistiendo con sacarle el dinero a los pobres.
- No se meta en mis negocios, anciana – dijo Brel – y eso del Queso me tiene sin cuidado, mi ex esposo es un Carlos, Carlos Evaristo, y acá estoy, separada de él.
- Quizás se llame Carlos pero no sea digno de ser Quesón.
- Quizás sea digno de ser presidente, como Menem, o que sea digno de cantar “Que gusto tiene la sal” como Balá, o que gane muchas copas como Carlos Bianchi, o que sea campeón de un Mundial como Carlos Bilardo.
- Habéis nombrado a cuatro Carlos que siendo muy Carlos no podrían ser ni aspirantes a Quesones. De hecho no lo fueron.



- Váyase a la mierda, vieja, seguiré mi camino – Brel le dio un empujón a la anciana, que cayó al piso, y siguió caminando.
- Os lo advertí, tuvisteis la oportunidad – dijo la gitana tirada en el piso mientras Brel se alejaba y obviamente no la escuchaba – yo sostengo que nunca un Quesón ha quesoneado inocentes, que todas merecen el Queso, ja, ja.
Brel quedó bastante alterada después de aquel incidente con la anciana, y se notó su estado nervioso al llegar al canal donde pensaba grabar una serie de videos promocionando la “Máquinita Mágica”. Estaba sola en el estudio, y en eso apareció un flaco, alto y patón, con cierto parecido a Bob Patiño, sobre todo por el tamaño de los pies.
- Hola, ¿Vos sos Marisa Brel, no? Yo soy Carlos Eisler, actor y modelo, hoy incursionaré en el mundo de la filmación, voy a filmar estos videos sobre “la máquina mágica”.
- Que patas que tenes – dijo Brel asombrada al ver los pies de Carlos – sos como Bob Patiño.
- ¿En serio? – dijo Eisler – mira vos, ya son varias las minas que me lo han dicho.
- Yo no soy una mina, soy una MUJER con todas las letras.
- Y yo soy un CARLOS con todas las letras.
- Mi ex marido se llama Carlos, se lo que es coger con un Carlos.
- No creo que coja tan bien como yo.
- ¿Me queres violar acaso?
- Yo no soy un violador, aunque me gusta hacerle a las mujeres la marca C de Carlos.
- Te vas a comer flor de denuncia, Carlitos.



- ¿Y vos que estabas a la gente con esa máquina pedorra? ¿A quién le ganastes?
- La verdad haría el amor con un patón como vos, siempre tuve fantasía con ese personaje de los Simpson, era un “ladykiller”.
- Hagamoslo entonces – le dijo Carlos.
Dejaron la filmación un momento, Carlos se sentó en un escritorio, y puso sus pies sobre la mesa, ella le sacó los zapatos primero, y los olió con intensidad, después le sacó las medias, y las olió también con fogocidad, también las chupó, se las paso por encima y hasta se pasó las medias encima de las concha, tras hacer esto olió, chupó, lamió y besó los pies de Carlos. Despues ella se sacó la bombacha y se la puso encima del rostro a Eisler, a este le pareció algo asqueroso, e hizo un gran esfuerzo, para simular que le gustó, después cogieron sobre la mesa, con gran fogocidad, Brel lo disfrutó mucho, para Carlos fue solo una cogida más, que cumplió con gran profesionalismo, sabiendo que una hora después ya lo habría olvidado.


- Nunca imaginé pasarla tan bien con vos Carlos – le dijo Brel al terminar - ¿Para qué había venido yo acá?
- A filmar sobre esa maquinita – le dijo Carlos, mientras se vestía y se ponía los guantes.
- Es cierto – le dijo Carlos – hagamos la filmación. No seré Hitchcock, pero tengo mis habilidades. ¿Viste la película “El Fotografo del Pánico” (Peeping Tom en inglés)? (1)
- No – dijo Brel - ¿Porqué? No la conozco.
- No importa – dijo Carlos, como restándole importancia.
Carlos Eisler hace referencia a una película de 1960 dirigida por Michael Powell sobre un asesino serial de mujeres que asesinaba a sus víctimas mientras las filmaba, usando como arma una especie de puñal que salía del trípode de la cámara. Como la cámara que iba a usar en aquella filmación.
- A ver Brel – Carlos nunca la trató por el nombre – ponete ahí.



La periodista se puso frente a la cámara e iba a empezar a hablar, en ese momento sintió que aquel puñal, o cuchilla, muy largo por cierto, se posaba sobre su cuello.
- ¿Qué es esto Carlos? – preguntó Brel con una mezcla de pánico y duda.
- Para fijar bien tu posición ante la cámara – le dijo Carlos, con naturalidad – ahí va, ahí va.
Y acercó aquel puñal al cuello de Brel y ¡raaaaaaajjjjjjjjjjjjjjj! Le cortó el cuello! Brel lanzó un grito de dolor y cayó muerta al piso.
- Un cuello sangrante, como los que le gustan a Carlitos Delfino – dijo Carlos Eisler – esta vez no fue la marca C de Carlos, fue como “El Fotografo del Pánico” (Peeping Tom), cuyo actor protagonista era Carl Boehm, Karl Heinz Boehm, un Carlos tan Carlos como yo.
El asesino abrió un bolso y sacó del mismo un gran Queso, tirándolo sobre el cadáver de Marisa Brel.
- Queso – dijo Carlos mientras tiraba el Queso.
Antes de hacerlo, Carlos contempló por última vez el cadáver de Marisa Brel y dijo en voz alta:
- Cuanta gente no será estafada gracias a este asesinato que acabo de cometer, que gran asesino que soy, y siempre uso armas distintas.
Tarareando bandas sonoras de películas de Hitchcock, Carlos Eisler abandonó la escena del crimen, demostrando ser, una vez más, un Quesón muy cinematográfico.

Comentarios

  1. Los crímenes con algo de motivación, aunque la reacción sea extrema, tienen toque más de morbo. Es como una justicia extrema.
    Y bien la mención de esa película. Bien por la escena de sexo. Se insinúa que Marisa Brel no era seductora, como otras famosas, que fue un poco burda en desnudarse. Lo que le molestó a Eisler, pero no implicó una diferencia. Adiós Marisa Brel, pasarás al olvido.

    ResponderBorrar
  2. ¿A cuantas familias habrá salvado Carlos Eisler con este asesinato? cientos se salvaron de las estafas ja ja ja gran asesino, siempre usa un estilo diferente, a diferencia de los otros

    ResponderBorrar
  3. la verdad que una tipa bastante repugnante, no se entiende como los Quesones la dejaron vivir tanto, quizás porque estaba casada con un Carlos, pero el Queso llegó

    ResponderBorrar
  4. creo que ya lo uso alguna vez como arma, pero bien podría estar la motosierra como arma para Carlos Eisler

    ResponderBorrar
  5. ya que tanto le gustan los disfraces, las películas y en sus cuentos siempre hay menciones a Bob Patiño, un arma a utilizar por Carlos Eisler podrían ser unas botas cuyas puntas sirvan como puñales

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Relatos Quesones de la Semana

Los Asesinos de las Spice Girls

El asesino de Sabrina Pettinato

El Asesino de Ivana Palliotti

El Asesino de Paula Colombini

La asesina de Roberto Carlos Abbondanzieri

El Asesino de Antonela Ramírez

El asesino de Viviana Canosa

El Asesino de Romina Ricci

El Asesino de Yanina Zilly

El Asesino de Deborah De Corral