La Asesina de Belizan y Torreira #QUESO
un loco, muy loco RELATO QUESÓN
Carla Quesona: La Quesoneada Doble Apocalíptica
Führerlizan y Piquetero Sensible se convierten en Quesudos Quesoneados
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Quiso la fortuna Quesona, ese hijo de puta sádico, que en una noche de calor infernal en Negros Ayres (42 grados, 99% humedad, olor a asfalto derretido y choripán quemado), la capital de Argensimia, Carla Quesona —la rubia asesina serial, diosa de los pies perfumados, reina del Queso asesino y ahora santa patrona del gore viral— decidiera que un asesinato simple era para boludos o pajeros.
“Hoy me como dos virales de X en un ritual de Queso apocalíptico”, rugió mientras se untaba los guantes negros de látex con una mezcla de aceite de oliva rancio, kétchup vencido y jugo de sus propios pies perfumados a loción francesa. La pistola Glock larga con silenciador humeaba sola de tanto frotarla contra sus tetas, y en la heladera esperaba un par de Quesos Gruyeres de 8 kilos, con múltiples y voluminosos agujeros.
Sus presas: Leonardo Fabián Belizan, el Führerlizan de Morón/Castelar (DNI 33.116.050, 38 años, Josefina B. Márquez 2765, el virguero cringe supremo que publica 47 veces al día “miren mi auto” y termina doxxeado por su mamá, cara de pan con moho azul, tufo a medias de tres días y ego más inflado que un Queso inflable).
¿El otro? Joaquín Fernando Torreira, el piquetero sensible peronista meme eterno (“hacete el cancherito Torreira te estoy sacando captura x1000”), el que llora en vivo por cualquier causa mientras se le ve la pija dura en las fotos de marcha, siempre con los ojos rojos de tanto llorar y el olor a choripán + lágrimas saladas.
Carla les tiró DM grupal: “Quesudos virales de mierda… vengan YA al depto de Puerto Madero o los doxxeo yo misma con sus nudes de X. Traigan pies atractivos, ganas de humillarse y un balde para vomitar”. Sí, un balde. Pero no para cagar en un balde.
Los dos llegaron en 8 minutos, Leonardo con la remera de “Morón Campeón” llena de manchas de kétchup y semen seco, Joaquín con la bandera del PJ enrollada como toalla y cara de “voy a llorar de emoción, Viva Perón y la Compañera Evita”.
Noche Quesona nivel apocalipsis. Carla se sacó los tacos y apoyó sus pies monstruosos, hinchados como globos, sudados hasta el punto de que goteaban Queso líquido amarillo-verdoso. Olor: Gruyere fermentado + vinagre de pies + hongos negros + un toque de vómito de vaca + perfume barato de piquetero. “Laman, hijos de re mil puta. Adoren estos pies como si fueran el cadáver de Perón. El virguero y el piquetero van a morir con la lengua negra y los dientes podridos”.
Leonardo se tiró de panza al piso como un cerdo en el barro: “¡Carlaaaa! ¡Qué olor tienen tus pies! ¡No es Queso, es perfume francés! ¡Comprado en Tiendas Lafayette! ¡Nada de colonias baratas de Morón, en un tren de Once a Moreno! ¡Soy tu Führerlizan esclavo eterno!”. Empezó a succionar los dedos gordos como si fueran mangueras de nafta, babeando hilos verdes fluorescentes que brillaban en la oscuridad.
Joaquín se unió llorando: “¡Sos más santa que Evita! ¡Lloro de placer!”. Lamió las plantas llenas de costras y mugre, escupiendo pedazos de piel muerta y diciendo “¡Sabe a revolución!”. Carla gemía como poseída, pisándoles las caras: “¡Más lengua, virguero de mierda! ¡Más saliva, piquetero llorón! ¡Lamen hasta que les crezcan hongos en la boca y se les caigan los dientes!”. Los dos tosían, vomitaban chorros amarillos, pero seguían como zombies Quesudos, con la cara cubierta de una pasta verde fosforescente.
La cosa explotó en un trío grotesco, delirante e interdimensional. Se arrancaron la ropa con los dientes. Leonardo la penetraba por delante con furia de virguero rechazado 500 veces, embistiéndola tan fuerte que los pechos de Carla rebotaban como bloques de Queso cayendo por escaleras.
Joaquín por atrás, llorando a moco tendido: “¡Te amo más que a Cristina! ¡Más que a cualquier piquete!”. Cambiaban como locos: doble penetración anal brutal que hacía crujir los huesos, sesenta y nueve con pies metidos hasta la garganta, nalgadas que dejaban moretones en forma de Queso rallado, vómito en cadena (Joaquín se atragantó y escupió un chorro de bilis verde que salpicó a Leonardo, quien lo lamió diciendo “¡sabe a like!”), y un olor a sexo rancio + pies sudados + Gruyere nuclear que hacía que las paredes sudaran.
Carla eyaculaba chorros de leche Quesona que inundaban la cama como un río amarillo, gritando “¡Tomen mi esencia virgen, boludos virales! ¡Beban hasta ahogarse!”. Los Quesudos jadeaban: “¡Carla, sos mejor que 100K RT! ¡Queremos morir en tu Queso para siempre!”. Y Torreira agregó “Ya alcanzamos la inmortalidad como la compañera Evita!”
Después del clímax nuclear, los dos quedaron tirados como cadáveres frescos, cubiertos de semen, vómito, baba verde, mugre de pies, sangre de mordidas y olor a asesinato inminente. Sonreían con los dientes negros, lengua colgando como trapos.
Carla se levantó, guantes negros chorreando fluidos multicolores.
“Ahora sí, mis lindos Quesudos de X… llegó la Quesoneada apocalíptica”.
Sacó la pistola larga con silenciador.
¡Pssst! Tiro en la frente de Leonardo. El cráneo explotó como sandía en microondas, sesos grises volaron en arcoíris, pedazos de cerebro se pegaron al techo como Queso rallado radiactivo. El virguero convulsionó, ojos girando 360°, baba verde saliendo a borbotones mientras gritaba “¡Like… like…!” antes de callarse para siempre.
¡Pssst! Tiro en la boca abierta de Joaquín. La bala le atravesó la garganta, salió por la nuca con un chorro de sangre, pedazos de lengua y paladar volando como confeti rojo. El piquetero dio patadas de pollo electrocutado, se cagó y se meó al mismo tiempo (un charco marrón-amarillo se expandió como lago de Queso derretido), eructó un último “¡Viva Perón!” y quedó con la sonrisa congelada y gusanos imaginarios bailando en su cara.
La sangre formó un océano rojo-negro, mezclada con vómito verde, semen seco, mierda y mugre de pies. Los cuerpos seguían temblando, gases saliendo del culo de Joaquín en ruiditos de trompeta Quesona, pedos que olían a Gruyere quemado.
Carla abrió la heladera, sacó los Quesos Gruyere de 8 kilos. Los levantó como trofeo y tiro, uno por uno, con fuerza brutal sobre los dos cadáveres. Los cadáveres de los Quesoneados.
- - Queso, Belizan – dijo la Quesona como si de un ritual se tratará y agregó – Queso, Torreira.
“¡Quesoneados, gore, virales y Quesos para la eternidad! Ja ja ja ja ja ja… dos memes menos en el timeline. Ahora X huele a victoria Quesona y a QUESO.”
Se limpió los guantes y sonrió como loca total.
“¿Quiénes serán los próximos?. #QUESO #CarlaQuesona #FührerlizanReventado #TorreiraCagadoGusaneado #RelatosQuesones #DelirioTotal #ApocalipsisQuesón”









LOS QUESOS VIVEN!!!!!!!!! CHEESE IS ALIVE!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderBorrarde quesonear a tipos como De Pineda o Ginobili a estos dos boludos, toda una señal de estos malos tiempos, no tengo dudas
ResponderBorrarja ja ja ja ja delirio total!
ResponderBorrarun cuento raro, pero esta bueno, eso sí, una quesona genérica, la censura tal vez?
ResponderBorrarno quesonean más a Matías Candia!
ResponderBorrarel blog evolucionó a nivel gore nuclear
ResponderBorrarja ja ja ja ja
ResponderBorrarBelizan reventado + Torreira cagado y gusaneado = el combo perfecto
tuve que googlear! son personajes de Tuitet
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