El Misterio de los Fantasmas Quesones u Odisea Sangrienta en Mar de las Pompas


Cuatro chicas amigas, Jennifer, Solange, Giselle y Jessica, fueron a pasar cuatro días a la bella y tranquila localidad costera de Mar de las Pompas, famosa por combinar playas, bosques y sierras, pero se encontraron que no había alojamiento disponible, todo estaba lleno y repleto. No tuvieron otra que ir a la Oficina de Turismo, donde fueron atendidas luego de una larga espera, de dos o tres horas, como suele ocurrir en cualquier dependencia pública.

- Como saben no hay lugar en ningún lado – les dijo una gorda, que era la empleada municipal, mientras tomaba mate y comía unos bizcochitos – desde que reactivaron el tren y los pasajes valen dos mangos, tenemos lleno total. Lo único que puedo ofrecerles es lugar en una casa particular, la Residencia de Fraulein Astrid Breitner. La dueña de casa las recibirá encantada, les servirá desayuno y cena, todo a precios módicos y accesibles, eso sí, deberán pagar en efectivo ni bien llegan.

Las chicas aceptaron con entusiasmo y no tardaron en llegar a la residencia, ubicada sobre la playa, una vieja casona construida en la década de 1940, repleta de símbolos, estatuas e imágenes nazis, pero como nada sabían sobre Hitler, Alemania y la Segunda Guerra Mundial no se dieron cuenta de nada.

- Dicen que aca vivió Hitler cuando vino a la Argentina tras la guerra – les había dicho el taxista que las llevó, un tipo parecido a Frankenstein.

La dueña de casa las recibió muy bien y las chicas apenas estuvieron unos minutos para cambiarse y asearse, rápidamente fueron a las playas, que estaban repletas de gente, a disfrutar de la tarde, a pleno sol. 

Les llamó la atención a las chicas los nombres de los cuatro balnearios del complejo principal de Mar de las Pompas, como “Cheese Beach”, “Charlie Beach”, “Feet Beach” y “Killer Beach” que hacían referencia a los Quesos, los Carlos, los Pies Masculinos y los Asesinos, respectivamente, con galerías de imágenes incluídas.

Pero las chicas siguieron adelante con su diversión y la pasaron a las mil maravillas, haciéndose de muchos amigas y amigos, y algunes amigues también, como por ejemplo, Madame Tagliani.

- ¿Así que estan en esa residencia? – les dijo Tagliani – hay muchas leyendas con esa casa, desde que vivió Hitler, hasta que muchas chicas a lo largo de distintas décadas fueron apuñaladas, degolladas, estranguladas, acribilladas y decapitadas y a todas les tiraron un Queso, dicen que por la noche se escuchan los gritos de terror las víctimas, llenas de pánico y terror, nombrando a los asesinos, que se llamaban “Carlos”, y estos, diciendo en voz alta “Queso”.

- Ja, ja, ja – les dijo Juan Miguel, un andaluz que vivía en Mar de las Pompas – son boludeces de Tagliani, ese es el argumento de una película que se filmó en esa casona en los 80, la edad de oro del slasher.

- Aunque con eso de fantasmas que asustan parece más un argumento de Scooby Doo – acotó Huckleberry Hound, otro lugareño algo perruno que al parecer sabía mucho sobre los personajes de Hanna Barbera.

Lo cierto es que las cuatro chicas la pasaron muy bien y regresaron al hotel felices pero muy cansadas, extrañadas de como un lugar tan bueno y divertido para ir de vacaciones fuera poco conocido hasta hacía muy poco tiempo atrás.

- Es que el cierre de los ferrocarriles nos afectó mucho porque la ruta que llegaba hasta aca estaba toda rota – les comentó Fraulein Breitner – ahora volvió el tren, el “Marpompoano”, y por eso el pueblo resurgió, con balnearios tipo Miami, gracias a las inversiones de la Fundación Dumitrescu y todo a precios populares y accesibles para las grandes mayorías. Y ahora chicas, vayan a dormir, ya comieron mis deliciosas salchichas con chucrut, y a descansar, que mañana sigue la diversión, y esta pronosticado un día a sol pleno, para disfrutar de nuestras playas, donde hay muchos chicos patones y sobre todo, chicas muy lindas en bikini, como me gustan a mí, je je, Sieg Heil!.

Las chicas fueron a dormir contentas y no tardaron en quedarse dormidas aunque enseguida pasaron cosas…

Solange se levantó para ir al baño y vio que sus amigas estaban con los ojos bien abiertos y no podían dormir…

- ¿Qué pasa, chicas? Estan aterradas, asustadas…

- Escucha, escucha, se oyen gritos, de mujeres y de asesinos…

Solange creyo que su amiga estaba delirando pero tras unos minutos de silencio, ella también empezó a escuchar cosas, gritos de alaridos de mujer, como si estuvieran asesinando a alguien, sonidos de alguien que se queda sin respiración como consecuencia de una estrangulación, ruidos de cuchillazos, hachazos y balazos, y sonidos bien claros de una voz de mujer que decían “¡Caaaaarloooosss! ¡Caaaaaaarlooooossss! ¡No me asesines, no me asesines!” y luego de una voz de hombre que decían “Queso, Queso, Queso, Queso”.

- ¡Ahí vienen los asesinos! ¡Socorro! – grito una de las chicas y no estaba equivocada, ante ella había cuatro muchachos, uno disfrazado de Scream, otro de Michael Myers, otro de Jason de Friday the 13th y otro de Freddy Krueger, pero con otro tipo de máscaras, máscaras que evocaban a cuatro Quesones (Carlos Gustavo Bossio, Carlos Francisco Delfino, Carlos Matías Sandes y Carlos Ignacio Fernández Lobbe), cuatro máscaras que se habían puesto muy de moda para el último Halloween, y que como sabemos, representaban a cuatro grandes asesinos de mujeres.

- ¡Nos van a matar! ¡Socorro! – comenzaron a gritar aterradas las chicas, los cuatro muchachos, bien altos y patones, se tiraron con todo encima de las chicas, armados con machetes, puñales, cuchillos y con lo que tenían, atacándolas…

- ¡No tienen escapatoria chicas! ¡Somos los fantasmas Quesones! ¡Todos los Carlitos!

Uno de los asesinos asestó una brutal puñalada y una de las chicas descubrió que era un arma de utilería, ahí el asesino coloco su enorme pie, era realmente un pie muy grande, sobre le chica, y esta, como movida por un extraño impulso, se sintió atraída hacia aquel pie, que en verdad era muy grande pero no despedía un olor intenso, al contrario, hasta se podía decir que olía a flores, lo cierto es que la chica comenzó a oler, besar, chupar y lamer ese pie, y en cuestión de segundos, estaba chupándole la pija al asesino y empezó a coger con gran intensidad, disfrutando de la fellatio, las caricias y lamidas en los órganos sexuales, y una penetración muy intensa, aunque quizás no tan divertida ni fogosa, como podría haber sido.

Y lo que ocurrio con esa chica y ese asesino, se traslado a las otras chicas y a los otros asesinos, los demás también pies grandes, pero olían a cosas diferentes, todos como a perfumes pero de distintas intensidades, y hubo felaciones, chupadas de pija, caricias, cosquillas, lamidas y penetraciones por adelante (no por atrás vale la aclaración), todo en un tono risueño y divertido, lejos estaba aquello de ser una pesadilla, sino un disfrute, aunque sin salvajismo ni fogosidad, sino más bien con cierta clase.

Los asesinos simularon “asesinar” a las chicas y les tiraron “Quesos”, “Quesos” de utilería, de juguete, ninguno de verdad, y cada uno dijo “Queso” mientras lo hacían, todo con suavidad y distinción, y desaparecieron, dejando muy contentas a las chicas, que disfrutaron de aquel sexo.

Todas durmieron y tuvieron bellos sueños, dignos de cuentos de hadas, cuando despertaron ya estaba avanzada la mañana, y se las veía muy contentas y eufóricas.

- Wahs get Mädchen? – les preguntó la alemana al verlas tan contentas mientras les servía el desayuno, o sea “¿Qué pasa chicas?”

- Nos visitaron los fantasmas Quesones, y nos llenaron de sexo y amor, fue realmente muy divertido, fue algo magnifico, olimos sus pies, y nos cogieron de lo lindo. Ahora entendemos lo que nos dijo Madame Tagliani.

- ¿Fantasmas Quesones?

- Sí, los fantasmas de esos asesinos que mataban a las chicas y les tiraban Quesos, después del fetichismo de los pies y de un sexo fogoso e intenso.

- Pero no pueden ser fantasmas, primero porque los Quesones están vivos, y segundo, que si esos tipos fueran Quesones, las que no estarían vivas serian ustedes, esos Carlos asesinan de verdad y tiran Quesos, no tiran Quesos de juguete, alguien les ha jugado una broma, estimadas Mädchen. 

- La sola mención de nombres como “Carlos Bossio” o “Carlos Delfino” provoca pánico o terror en cualquier mujer, son asesinos de mujeres, no entiendo como ahora los chicos pueden usar las máscaras de estos asesinos en Halloween o en fiestas de disfraces, se han puesto muy de moda – añadió Huckleberry Hound, que por las mañanas trabajaba como ayudante de la alemana.

- Broma o no, fantasmas o no, la verdad que la pasamos muy bien, estas vacaciones en Mar de las Pompas estan resultando algo espectacular. Espero que esta noche vuelvan los Fantasmas Quesones.

Despues de desayunar, las chicas se fueron a la playa pero no duraron mucho, aunque el pronóstico del tiempo hablaba de un sol pleno, pasado el mediodía se nubló todo de golpe y se largo una lluvia torrencial que no paro hasta la noche. Las chicas volvieron a la casa de la alemana todas mojadas y se quedaron encerradas en sus habitaciones.

- Esta es otra cosa por la que Mar de las Pompas perdió publico durante décadas y no venía nadie, no era por el tren, era por estas lluvias torrenciales que se largan de golpe y pueden durar semanas y meses enteros – comentó Huckleberry Hound, mientras la gente huía de las playas como si fuera un malón.

Para nuestras chicas, Jennifer, Solange, Giselle y Jessica, no fue un problema, tras una siesta muy larga, comenzaron a armar una festichola para la noche esperando que llegaran los Fantasmas Quesones, en Halloween en pleno verano, y divertirse con música, alcohol, sexo, drogas y rock and roll, y aunque los Fantasmas Quesones no estaban, las chicas empezaron a bailar, a fumar porros, a chupar cerveza y otras bebidas, a bailar un rato.

Fraulein Breitner, la dueña de casa, vio que las chicas estaban de joda total y decidió dejarlas hacer lo que quisieran, total no se iba a molestar en hacerles la comida ni nada, pero estaba atenta, y mientras veía la nueva serie de Netflix “Quesones, los Carlos Asesinos” del afamado y multipremiado Alfredo Jitchcock (por eso se habían vuelto tan populares las máscaras de los Quesones), estaba a la expectativa, y ya de noche, advirtió que cuatro muchachones estaban merodeando la casa. Astrid Breitner los observó y les lanzó a Scooby, el perro gran danés, de Huckleberry Hound, que se quedo con la alemana.

- ¡Scooby, ocúpate de estos muchachones, estos gansos, los Fantasmas Quesones!

Scooby (que se llamaba así en homenaje a Scooby Doo, el popular personaje de Hanna Barbera, por sí hace falta aclararlo) salió ladrando con todo el poder perruno que podamos imaginar, y los cuatro gansos, perdón, muchachos, se tropezaron, se cayeron y se sintieron con miedo al ser acechados por el perro, quedaron los cuatro arrinconados con una pared.

- Así los quería agarrar, se les acaba el jueguito, venir a asustar así a estas cuatro pibas y violarlas.

- No las violamos, tuvimos sexo, ellas se divirtieron con nosotros – dijo uno de los Fantasmas Quesones.

- Ya veremos quien esta detrás de estas mascaras – dijo Astrid Breitner, y fue sacando uno por uno las máscaras.

- Matías Solanas – dijo al descubrir quien estaba debajo de la máscara de Carlos Delfino, con el traje de Freddie Krueger.

- Matías Bortolín – dijo al descubrir quien tenía la máscara de Carlos Ignacio Fernández Lobbe, con el traje del asesino de Scream.

- Matías Fioretti – dijo al descubrir quien tenía la máscara de Carlos Matías Sandes, con el traje del asesino de Jason de Friday the 13th.

- Matías Cuello - dijo al descubrir quien tenía la máscara de Carlos Bossio, con el traje del asesino de Michael Myers.

- Los cuatro Matías que juegan al Basquet en el “Los Matías” el equipo de Mar de las Pompas, los cuatro boludos que se disfrazan de Quesones para tener sexo con las chicas – dijo Huckleberry Hound, que llegó al lugar, alertado por los ladridos de Scooby.

- Vayan a jugar al básquet pedazos de pelotudos – remarco ahora Huckleberry – menos mal que los tenemos a Scooby, que como Scooby Doo, descubre a los idiotas que se disfrazan de fantasmas como ustedes.

- ¡No pueden negar que el plan estaba bueno! ¡Somos altos y patones, por eso parecemos Quesones, como los de la serie de Netflix! – dijo Matías Solanas.

- No somos Carlos, pero bueno, convengamos que es nombre de viejo llamarse Carlos, Matías es más fashion, y si hubiera un casting para Quesones, lo pasamos seguro – dijo Matías Fioretti.

- Son cuatro boludos – dijo Breitner – en Scooby Doo los entregaban a la policía. Además no huelen a Queso, esos pies de ustedes huelen a flores.

- Solo queremos divertirnos con las chicas, disfrazados de Quesones o de lo que sea – dijo Matías Bortolín – no nos pueden negar ese derecho.

- ¿Derecho? ¡Yo también tengo derecho! ¡Si nos vamos a divertir! ¡Nos divertimos todos! – dijo Breitner.

- Yo paso – aclaró Huckleberry – voy a ver la serie “Club Clue” otro clásico perruno de fantasmas, estilo Scooby Doo, también con Hanna Barbera.

- Vete tranquilo Huckleberry – dijo Breitner – nosotres giremos por la izquierda.

Y al ritmo del carnaval carioca, como si fuera la reina de la comparsa, Astrid Breitner entró a la festichola con los cuatro Matías, y vaya si se divirtió, toqueteo a todas las chicas, las acarició, cosquilleo, les hizo de todo, todo lo que lesbianicamente se puede hacer, los Matías deberían haberse encargado de la diversión sexual, sin fetichismo de pies, dado que no olían a Queso, pero se limitaron a algunos bailes con insinuaciones sexuales de baja intensidad, que no llegaron a gran cosa, solo diversiones inocentes, sin fellatios ni penetraciones, que no duró mucho, no vayan a creer, porque todas y todos, salvo Fraulein Astrid Breitner, demostraron tener poca resistencia, y enseguida se cansaron o tiraron la toalla, principalmente los Matías, que bajo la excusa de que tenían que jugar al básquet se fueron lo más rápido que pudieron, casi como si huyeran, no sea cosa que se convirtieran en calabazas, tomates o lechugas con las campanadas, la alemana también se fue, bastante satisfecha y contenta.

- No se – dijo Giselle – fue una cagada esto, hoy vinieron a bailar, sin las máscaras, tomaron algunas birras y nada más, sexo nada, como si fuera un asalto de pibes y pibas de doce años en un colegio de monjas.

- Eran unos boludos al final los fantasmas Quesones – dijo Solange – que desilusión.

- La noche no terminó – dijo una voz masculina, las chicas escucharon eso y vieron a su alrededor a cuatro hombres muy altos, y más que altos, muy patones, cada uno debería calzar cincuenta o más, dos tenían aspecto de basquetbolistas, uno de rugbier, otro de futbolista, y más precisamente de arquero. Y los cuatro olían a Queso.

- No somos fantasmas Quesones – dijo el más alto de los cuatro – ni somos impostores, somos los Carlos auténticos, aunque yo también sea un Matías como esos cuatro boludos, porque me llamó Carlos Matías Sandes, y mis compañeros aquí presentes, Carlos Francisco Delfino, basquetbolista de la NBA, Carlos Ignacio Fernández Lobbe, rugbier de Los Pumas, y Carlos Gustavo Bossio, arquero de la selección argentina y de varios equipos de la Primera División, y miren nuestros pies.

Los pies eran gigantescos, y las cuatro quedaron prendadas de aquel olor tan intenso, una fragancia repelente y absorvente al mismo tiempo, las cuatro chicas empezaron como a sentirse envueltas en aquel olor, y empezaron a oler, chupar, besar y lamer los pies, en una fiesta de pies impresionante, con tirada de Quesos incluida, y tras eso, las fellatios, como esclavas sumisas y obedientes del sexo, empezaron a chupar los penes de los cuatro Carlos, y estos empezaron a hacerle cosquillas, lamidas y chupadas de tetas y vaginas, y las penetraron de forma salvaje y feroz, por adelante y por atrás, con otra lluvia de Quesos, de verdaderos y gigantescos Quesos con agujeros, yendo de aquí para alla, y todo de larga duración, con un extraordinario aguante sexual de los Quesones, que se portaron como búfalos sirviendo a todo el rebaño, digamos que las cuatro cogieron con los cuatro, en una fiesta sexual de largo alcance y alta intensidad, hasta que el cansancio las venció a las chicas y quedaron hechas una piltrafa.

Acostadas, las chicas no advirtieron que los Carlos se pusieron los guantes negros, Carlos Sandes agarró un gran machete, Carlos Delfino una gran katana, Carlos Fernández Lobbe un gran cuchillo de caza estilo Rambo y Carlos Bossio un cuchillo gigantesco capaz de cortar en dos a un elefante, y así armados como estaban, los cuatro Carlos atacaron a las cuatro chicas, y así, como los cuatro se cogieron a las cuatro, los cuatro asesinaron a las cuatro, pues todas recibieron un par de machetazos de Sandes, un par de katanazos de Delfino, y varios cuchillazos de Fernández Lobbe y Bossio, las cuatro agonizaron desangrándose, de manera salvaje y cruel.

Los cuatro agarraron los Quesos y se los tiraron a sus víctimas…

- Queso, Queso, Queso, Queso – dijo Carlos Matías Sandes.

- Queso, Queso, Queso, Queso – dijo Carlos Ignacio Fernández Lobbe.

- Queso, Queso, Queso, Queso – dijo Carlos Francisco Delfino.

- Queso, Queso, Queso, Queso – dijo Carlos Gustavo Bossio.

Los cuatro Carlos quedaron muy satisfechos y se dieron cuenta que habían dado un espectáculo solo comparable al relatado en “La sangría orgía de Lady Dumitrescu y los Quesones” (1). Breitner salió a saludarlos, completado el Quesoneamiento completo de las cuatro minas.

- Gracias Quesones, estas minas debían conocer a los verdaderos Quesones, no a esos cuatro boludos, que ya serán quesoneados por Carla Romanini, si es que no lo fueron ya, ja, ja, y con la sangre de estas cuatro minas, Dumitrescu podrá sortear el desafío de Lady Katyushka, y así reviviremos a las Santillanas, que están hechas cuatro vegetales, Dumitrescu no esta muerta, como quieren algunos, pero con la Reptiliana gozando de mejor vida, permanecerá semi oculta, todo el tiempo que sea necesario, quizás para siempre.

- Gracias estimada Fraulein Breitner, y muchos quieren que asesine a Maru, que le corte la cabeza y le tire un Queso, dicen que ya no rige más la protección – dijo Carlos Matías Sandes.

- Es que si no lo haces vos, lo hará otro Quesón, estimado Carlos Matias – dijo Carlos Delfino – yo asesiné a Martina Cortese, esta bien, Fernández Lobbe, Bossio y yo no lo haremos, pero imagínate algún otro Quesón, Carlos Leonel Schattmann dice que le quiere cortar la garganta, Carlos Lampe quiere apuñalarla, se desviven por hacerlo, a esos dos igual lo podes controlar porque son amigos tuyos, pero Quesones idiotas como Carlos Diego Scott o Carlos el Bebe Contepomi no son de fiar, o un pavote tipo Carlos Berlocq, son capaces de asesinarla a balazos solo para congraciarse con Lady Katyushka, hay que tener cuidado.

- Tendremos cuidado, y Schattmann y Lampe tendrán su premio, clonaré a Maru, tipo Santillanas – dijo Sandes - así asesinan a los clones, y Berloce y los otros pueden tener también algo así, yo también puedo asesinar a una clon, así me doy el gusto de hacerlo, de quesonearla a Maru, y al mismo tiempo, la verdadera sigue viva, la única solución para que todos queden contentos.

- Esa es la solución Quesones – dijo Breitner – lo mismo con los que quieren vengar a Matías Candia, pondremos clones de Carla Romanini, y listo, por eso necesitábamos esta sangre, Katyushka no nos vencerá, igual les digo, que no sean boludos, trabajen para ella, no pierdan la oportunidad de ganar dinero, Dumitrescu no se ofenderá.

- Le daremos esos trabajos a los Quesones Low Cost, onda Scott o Contepomi, así ganan algún dinero, ja, ja, ja, no es momento de perder ofertas – dijo Bossio.

- Saludos a Huckleberry Hound y a Scooby Doo, hemos cumplido, Vini, Vidi, Vici – dijo Carlos Matías Sandes.

- Pero estamos en Mar de las Pompas, falta algo – dijo Fernández Lobbe.

Y no se equivocó, faltaba algo, aunque los Quesones volvieron a sus Quesos, y Breitner, con la sangre para revivir a las Santillanas, y para hacer los clones de Maru Sandes, regresó a la Charlotte Corday, cuando de repente en la escena del crimen apareció un tipo, con guantes negros y un cuchillo, cantando canciones de Sandro.

- Soy Carlos Belloso, el Quesón que es fan de Sandro – dijo el tipo mientras cantaba “Rosa rosa”, “Tengo”, “Trigal” y “Una muchacha y una guitarra” todo al mismo tiempo.

- Detenganlo, es el asesino de estas cuatro veraneantes – dijo el Comisario Miguel, que entró al lugar con una cuadrilla de policías, entre ellos el Oficial Carlos Gabriel Cáceres.

- ¡Soy inocente! ¡Soy inocente! ¡No maté a nadie! ¡Me llamo Carlos pero no soy un asesino de mujeres, aunque hice de asesino de mujeres varias veces!

- Yo también me llamo Carlos, pero hago cumplir la ley – dice Cáceres – detengan a este tipo, un depravado que vio la serie de Netflix de los Quesones y se cree un asesino, miren lo que hizo, mato a estas chicas, y las dejó sin sangre, ¡Increíble!

- Mar de las Pompas, tierra de paz, sol, mar y arena, para toda la familia, menos mal que este caso ha sido esclarecido gracias al accionar policial y del Poder Judicial – declaró a los medios el Comisario Miguel, guardian de la patria y de la fe, además de destacado miembro del Opus Dei.

Y así finaliza nuestra historia, con Mar de las Pompas en pleno crecimiento y auge, gracias al aporte de la Fundacion Dumitrescu, Colorín Colorado, This is the end, como dice la canción de The Doors.

(1) La Sangrienta Orgía de Lady Dumitrescu y los Quesones

(2) Matías Solanas, Matías Fioretti, Matías Bortolín y Matías Cuello, todos víctimas de Carla Romanini, la Quesona de los Matías, ver la saga completa en El Cómic de Carla Romanini, la Quesona Asesina.

Comentarios

  1. he quedado anodado, brillante composición con todo lo que queremos de los Quesones, o sea queso, sexo, minas, asesinos, personajes delirantes, un lugar de fantasía, y hasta la novedosa incorporación de falsos quesones, muy buen relato, y chicas anonimas, aunque con aspecto de play boy girls (buena idea, asi estas minas pueden servir para varios relatos)

    ResponderBorrar
  2. obra maestra, muy buenas ideas para desarrollar, la serie de Netflix que puede crear muchas meta historias, tipos que usan mascaras de quesones, regreso de las santillanas (si es que alguna vez se fueron), katyushka que puede ser aliada o enemiga según la conveniencia, clones de maru sandes, asi todos los que la quieren matar lo hacen, perfecto, buen relato para no extrañar tanto a los admirados quesones

    ResponderBorrar
  3. quiero ya esas máscaras? que haya también de Eisler!

    ResponderBorrar
  4. un papel idiota el de Carlos Belloso, merece algo mejor

    ResponderBorrar
  5. La Niña de Embajadores15 de noviembre de 2022, 02:33

    ja ja ja ja me muero de risa con Scooby Doo y Huckleberry Hound, y ya da para una guerra de clones

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. La Niña de los Embajadores podria aparecer como fan de la Marquesa de Avila. Para advertirle que no confíe en Rosalia (la interprete de Motomami), quien puede haber deslumbraso a la Marquesa

      El Fauno

      Borrar
  6. CUMPLISTE QUESÓN CON LO DE SCOOBY DOO, WEEENAAA ESTA BIZARREADA, AHORA SEGURO VAS A QATAR O CATAR, CON Q DE QUESO O C DE CARLOS, QUE ES LO MISMO PARA UN QUESO COMO VOS JA JA JA

    ResponderBorrar
  7. Mándame Tagliani llego para quedarse?

    ResponderBorrar
  8. que bueno comprobar que sigue habiendo quesos, carlos y todo esto, una buena historia para esperar el mundial con mas esperanza, hace "la asesina de Lionel Messi", con una quesona estupida que fracasa en el intento por supuesto, asesinada por algun carlos, que queda como heroe

    ResponderBorrar
  9. ahora ya me quedan en claro todas las dudas que tenía sobre el mundo queson, como si los quesones se teletransportan, ahora ya se que si, sobre todo los quesos superiores, tipo bossio, delfino o sandes

    ResponderBorrar
  10. siempre nos quedara un queso

    ResponderBorrar
  11. creí que iba a llegar Carla Romanini y amasijaba a todos los Matías, podría haber estado eso, por eso no le doy diez puntos al relato, pero sí nueve

    ResponderBorrar
  12. lo de las mascaras de los quesones da para mucho, es algo que no se debe aprovechar, y darle algun papel mejor a Carlos Belloso, como tienen boludos tipo Scott o Contepomi

    ResponderBorrar
  13. ojo si bien Astrid Breitner esta bien, Madame Frigeiros, la que aparece en el relato de las Culisueltas, no hubiera desentonado en el mismo papel, ha tenerla presente para la secuela

    ResponderBorrar
  14. en Mercado Libre las mascaras de los Quesones se cotizan alto y es furor la del Bebe Contepomi, el rey de los quesones boludos

    ResponderBorrar
  15. Bossio, Sandes, Delfino, Lobbe son como los quesones superiores, por eso aparecen aca y en el relato de Dumitrescu, despues vienen Eisler, Schattmann, Reich, Izquierdoz, Elder, tal vez Roa, por supuesto Ficicchia, y quizas Machado, Melia, Luna y Quintana, otros mas nuevos o con menos relatos son Buemo, Repetto, y ha algunos inclasificables como Berlocq, Contepomi, y todos esos onda Kramer, Beneitez, Paglieri o Gonella, ¿me equivoco? ¿es correcta esta clasificacion de los Carlos? y por supuesto, los quesones españoles, que constituyen como una divisional aparte

    ResponderBorrar
  16. Buen rrcurso que sean playmates.
    Y lo de falsos fantasmas, falsos quesones.

    Carlos Belloso podría confesar que fue El.asesino de Mónica GUIDO y El asesuno de Mónica Gonzaga, en Casados con hijos.

    El Fauno

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Entonces Carlos Belloso seria reconociido como quesón. Obteniendo la impunidad, con la condición de seguir quesoneando.

      El Fauno

      Borrar
  17. afuera Carlos Joaquín Correa de Qatar 2022 ahora va a tener tiempo de quesonear a unas minas a balazos

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Relatos Quesones de la Semana

El Asesino de Ana Laura Goycochea

El asesino de Sabrina Pettinato

El Asesino de Belen Francese

La asesina de Fernando Redondo

La asesina de Iván de Pineda

El Asesino de Pampita

El asesino de Viviana Canosa

El Asesino de Edith Hermida

La asesina de Luis Scola

El Asesino de Antonela Ramírez

Quesones (los Carlos Asesinos)

Quesones (los Carlos Asesinos)
todas las sagas de los Quesones (los Carlos Asesinos)

QUESONES Y QUESONEADAS

QUESONES Y QUESONEADAS
LAS FAMOSAS ASESINADAS Y LOS CARLOS ASESINOS