domingo, 16 de agosto de 2015

El asesino de Rocío Marengo

Cuenta la leyenda que el rugbier Carlos Alejandro Elder, “Charlie” para sus allegados, arregló tener una noche de sexo con la mediática Rocío Marengo. Estaban los dos solos en una habitación, la mediática lo estaba esperando acostada, mientras Carlos se desnudaba al pie de la cama.
Carlos Elder se sacó las medias, los zapatos y se desnudó completamente, quedando con los calzoncillos y los guantes negros en las manos como su única vestimenta. En ese momento, ingresó al baño.



Rocío Marengo, entonces, agarró las medias y los zapatos de Carlos, y las olió. Se las acercó a la nariz, pero ante el apestante olor a Queso que tenían las apartó espantada y asustada.
-         ¡Qué olor a Queso! – exclamó Marengo.
Carlos Elder salió del baño, Marengo lo observó y le dijo:
-         Qué olor a Queso que tenés...
-         Soy Queson – dijo muy tranquilo Carlos – es lógico que tenga olor a Queso. Seguro que tus pies deben tener un lindo olor también...
-         Probame mis pies si querés, Charlie...
Marengo extendió sus piernas y Carlos comenzó a oler los pies de la chica, primero el izquierdo, después el derecho.
-         Tus pies no parecen pies, no huelen a nada – declaró decepcionado Carlos.
-         Soy muy limpita.
-         Yo también soy limpio, pero tengo olor a Queso en los pies porque soy Queson.
-         ¿Queson? Ja, ja, me causa gracia, ¿Sos un Queso grande, acaso?
-         Muy grande.



Tras decir estas palabras, Carlos Elder puso sus pies sobre el rostro de Rocío Marengo, la chica le dijo:
-         No, no, sacame los pies de encima, tienen mucho olor a Queso.
-         Entonces vas a saber en que consiste ser Queson...
Carlos entonces se tiró literalmente sobre la chica y con las manos, cubiertas con guantes negros, la tomó del cuello, y comenzó a estrangularla.
Rocío Marengo intentó gritar, defenderse, resistir, pero la furia del asesino, que recordemos era jugador de rugby, se impusó sobre la resistencia de la chica. Finalmente, transcurridos unos minutos, el asesino finalizó su tarea.
Entonces, Carlos Elder agarró el bolso que había llevado y del mismo sacó un Queso, agarró entonces el Queso con sus manos y lo tiró sobre el cadáver de su víctima mientras decía en voz alta:
-         Queso.
Sin que ocurriera más nada, y finalizada su labor, el asesino abandonó la habitación con total impunidad.



2 comentarios:

  1. si hay que pagar para que Charlie Elder estrangule a Rocio Marengo, por favor, digan un número de cuenta y hago mi aporte

    ResponderEliminar
  2. A Charlie Elder hay que nombrarlo heroe nacional porque asesinar a Marengo es hacer un servicio para la patria

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...