El Asesino de Evelyn Von Brocke


Evelyn Von Brocke finalizaba su intervención en un programejo de la más baja estofa de la televisión argentina. Sus declaraciones manifestando que se sentía como una “ameba” siendo pareja de Fabián Domán despertaron gran revuelo. Todo había girado por ahí. Von Brocke se fue del canal y se dirigió a un centro de belleza y masajes, con el fin de recibir una buena masajeada.
- Hola Señora Von Bocke – le dijo Jessica, la chica que solía masajearla todas las semanas.
- Hola Jessica, ja, ja, necesito unos buenos masajes despues de lo que dije sobre las amebas.
- Señora Von Brocke, desconocía su gran conocimiento sobre el reino animal, ja, ja, las amebas son como organismos microscópicos unicelulares que se reproducen simplemente al separarse. Lo encontré en Wikipedia.
- Así es, y te aseguro que muchas veces me sentí así con ese boludo de Domán. Dale, empeza los masajes.


Von Brocke se puso un audífono y empezó a escuchar una música suave, melodías clásicas del genial Wofgang Amadeus Mozart, mientras recibía unos suaves masajes de la señorita Jessica. Dicen que la música de Mozart tranquiliza a las fieras. Lo cierto es que Von Brocke se quedó dormida totalmente por varios minutos, mientras le hacían los masajes y escuchaba aquella música.
- Hola Jessica, ¿Así que estas masajeando a Madame Evelyn Von Brocke? – la masajista escuchó una voz de hombre y se dio vuelta.
- ¿Quién sos? – dijo Jessica al ver ante ella a un hombre alto, patón, muy patón, con aspecto de rugbier, con guantes negros en sus manos, que despedía un fuerte olor a Queso de su cuerpo.
- Carlos Alejandro Elder. Charlie Elder. Rugbier y paisajista.
- ¿Qué haces acá?
- Lo siento mucho, piba, soy un asesino, un Quesón.
- ¿Un Quesón? – preguntó horrorizada la masajista.
- Un Quesón. Un asesino de mujeres que se llama Carlos y le tira un Queso a sus victimas.
- ¿Un Queso? – la masajista estaba horrorizada y paralizada a la vez.
- Ja, ja, vos no sos mi víctima principal pero no tengo otra otra alternativa más que asesinarte, piba, una víctima colateral, a los Quesones nos encantan las víctimas colaterales e ignotas como vos, ja, ja.


No terminaba de decir aquellas palabras, cuando Carlos sacó una soga de sus pertenencias y la pusó rápidamente alrededor del cuello de la masajista, esta intentó defenderse dándole una patada a Carlos, pero este, con la fuerza propia de un rugbier, pudo evitar aquellas patadas, y gracias a su altura (1,91 metros), no tuvo problemas en imponer su fuerza física y apretarle el cuello con la soga a Jessica.
- Aaaaaaaaajjjjjjjjjjjjjjjjjjj – la masajista se fue quedando sin aire. 
Carlos la fue dejando sin aire en forma lenta pero paulatina, así asesinó a la masajista. La estrangulación fue tan silenciosa que nadie en el Centro de Estética, muy concurrido por cierto, escuchó algo. El asesino agarró el cadáver de la masajista y lo metió dentro de un armario.
- Queso – dijo Carlos Elder mientras tiraba un Queso sobre el cadáver de su estrangulada víctima.
Mientras tanto, Von Brocke tan dormida estaba, y con auriculares en sus oídos, más antiparras en sus ojos, que no escuchó ni vio lo que sucedió en la habitación. Se despertó, y abrió los ojos, Carlos Elder le corrió el auricular de los oídos.
- Buenas tardes Evelyn – dijo una voz.
Von Brocke se dio vuelta y vio frente a ella a un hombre alto, patón, con aspecto de jugador de rugby. Le llamó la atención, nunca lo había visto, le resultó bastante atractivo, aunque lo más curioso de este muchacho, de unos treinta y pico de años, era la fragancia a Queso que parecía despedir, no solo de sus pies, muy grandes por cierto, sino de todo su cuerpo.


- Hola ¿Quién sos? Nunca te ví aca.
- Carlos Alejandro Elder es mi nombre. Charlie Elder para todos. Soy un nuevo masajista del Centro de Estética. 
- ¿En serio?
- Espero no ser una ameba como si lo era Fabián Domán.
- ¡Ja, ja, ja! – río Von Brocke - ¿Y la otra chica?
- Tuvo que salir de urgencia. Su tía Romualda, que vive en José C. Paz, acaba de ser internada, se rompió una pierna cuando bajaba del tren.
- ¡Uy, qué cosas che! Pero que lindo tener un masajista como vos, así, alto, robusto, patón, que aspecto de rugbier que tenes, pibe.
- Ja, ja, soy rugbier, juego en San Albano, un equipo de la URBA.
- Yo se tanto de rugby como de Historia Política de las Naciones Asiáticas.
- Pero de organismos unicelulares sabes mucho.
- Así, en eso soy experta, ja, ja, amebas, paramecios, y otros protozoos, ¿Vos sos experto en algo? No me refiero al rugby claro.
- Sí, soy experto en Quesos.
- ¿En Quesos? ¡Ja, ja, ja! ¿Sos maestro Quesero?
- Maestro Quesero de Sancor, ja, ja.
- ¿Y cual es el Queso que más te gusta?
- Este Queso.
Carlos levantó su pie derecho, y lo puso encima del rostro de Von Brocke, el olor era impresionante. Tenían medias, Von Brocke
- ¡No te lavas nunca los pies! – exclamó Von Brocke - ¡Qué olor a Queso!
- Ja, ja, soy un Quesón, Von Brocke, un Quesón. Me lavo los pies todos los días pero siempre huelen así, a Queso, a Queeesssssoooooooooooooo, Queeeesssssssoooooooooooooooooo. Sacame las medias, piba, y olé mi Queso.
- Es fuerte la palabra “Queso”.
- Muy fuerte. 
Como movida por un extraño instinto, que ni ella pudo evitar, y menos reprimir, Von Brocke empezó a chupar, lamer, besar y oler los pies de Carlos, con fuerza, pasión y fogocidad, una y otra vez, primero el pie derecho, después el izquierdo, primero con medias, despues descalzos, chupó, lamió, besó y olió las medias.


- Nunca imaginé que iba  a chupar así las medias. Si tus pies son algo tan impresionantes, me imagino lo que debes ser cogiendo – dijo Von Brocke.
- Y una ameba no soy, soy un Quesón – dijo Carlos, mientras Von Brocke le sacó los calzoncillos, y empezó a chuparle la pija, la fellatio fue intensa, fuerte, con mucho placer para la ex mujer de Doman – Evelyn, Evelyn, como la mala de “He-Man”, la amiga de Skeletor.
Carlos le chupó las tetas, y ahí la penetró por la vagina, Von Brocke emitió grandes alaridos de gozo y placer, ni ella lo podía creer, fue algo impresionante.
- ¿Te gusto mucho? – dijo Carlos al terminar, cuando ya estaba otra vez vestido.
- Si. Las cosas que se dicen sobre los Carlos, parece que son verdad.
- Ja, ja, y mejor que las amebas cogemos. Y falta lo mejor.
- ¿Lo mejor? Nada puede ser mejor que esto.
- Quizás no sea lo mejor para vos, pero sí será lo mejor para mí, Evelyn.
Carlos sacó una soga y rodeo el cuello de Evelyn, que la daba la espalda.
- ¿Qué es esto Carlos? – dijo con horror Von Brocke, mientras la soga le rodeaba el cuello.
- Soy un Quesón nena, pero un Quesón estrangulador.
- Aaaaaajjjjjjjjjjjj – empezó a decir Evelyn, mientras Carlos empezó a apretarle el cuello con la soga, con gran fuerza por cierto.
La estrangulación fue lenta pero el asesino no le dio tregua a su víctima en ningún momento, que finalmente fue quedándose sin aire y quedó muerta.
- Queso – dijo Carlos Elder mientras tiraba un Queso sobre el cadáver de su víctima.


El asesino, satisfecho por el doble crimen que había cometido, dio por finalizada su tarea y se retiro del lugar del asesinato, con total impunidad. Apenas cinco minutos que Carlos Elder abandonara el Centro de Estética, una empleada de la limpieza entró al cuarto donde estaba Von Brocke y descubrió el cadáver de la ex mujer de Doman.
- ¡Aaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! – gritó con horror.
El asesino se iba del lugar cuando una dama con acento español, la Marquesa de Avila, le dijo:
- Carlos. No te olvides de Florencia Torrente.
- No lo haré, tampoco de Florencia Bonelli ni de Florencia Canale pero no quería quedar solo como “el asesino de las Florencias”, ja, ja, voy a sumar más víctimas, que Carlos Matías Sandes sepa que el Queso de Oro de este año todavía no es suyo, aca tiene un serio competidor.
- ¿Tu lo has ganado?
- En 2005. Soy el Queso de Oro 2005.
- Muy bien, Carlos, muy bien, el Mundo Quesón necesita que los Quesones se superen Queso a Queso. ¡Olé! ¡Viva España!
Así fue asesinada Evelyn Von Brocke, estrangulada y quesoneada. Dicen que su cadáver fue trasladado a un Prostíbulo de Puerto Madero, pero digamos que es una leyenda urbana.
Así fue asesinada Evelyn Von Brocke, estrangulada y quesoneada. 

Comentarios

  1. Un programa de baja estofa. Acertada definición.
    Pobre la masajista, un queso sin haber sido seducida con el toque quesón.
    A pesar de ser menos atractiva que otras víctimas, ese relato tuvo su morbo.
    Evelyn, igual que Evil Lynn, la villana de He-Man y la amiga (¿más que amiga) de Skeletor. Evil Lynn podría ser una víctima de Elder, salvo que sea un equivalente de Lady Dumitrescu.

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