El Asesino de María Laura Santillan




María Laura Santillan le dijo a Carlos D’Elía, su esposo:
- Tenga ganas de unas vacaciones en algún lugar paradisiaco, en contacto con la naturaleza, donde tenga que vivir unos días en forma salvaje, que se yo, una lista tipo Lost… 
D’elia, gerente de noticias, le dijo:
- Con gusto. Conozco un lugar a unos 2.000 km de la costa occidental de Costa Rica y Nicaragua, la isla Nublar, dicen que hay reptiles que se creían extinguidos desde la época del Mesozoico…
- Allí iré. 
- ¿Cómo iré? Pensé que iríamos juntos…



- Iré yo solo. Vos quédate acá…
Así fue como Santillán se fue a la isla Nublar. Carlos D’Elía concurrió a una especie de logia de la cual era miembro… dicen que aquella noche era Carlos Regazzoni, un viejo artista que solía producir obras de arte con material ferroviario.
- Ya se fue para allá – le dijo al jefe de la Orden.
- Entonces allí iremos. Gracias Carlos. Cumplistes con tu deber de Quesón.
- No me considero un Quesón. Nunca quesonee a nadie. Tampoco lo haré ahora.
- Pero eres un Carlos y has demostrado lealtad a nuestra orden.


Dicen que Santillán estaba en la isla. Busco los reptiles de los que le hablaron. Se imaginó que encontraría con facilidad a los tiranosarios, triceratops, pterodactylos, brontosaurios, galliminus y estegosaurios. No vio nada. Solo algunos roedores y muchas aves. 
Decepcionada, Santillán regresó a la aldea con los nativos de la isla, que seguían viviendo como lo habían hecho a lo largo de los siglos y siglos. El brujo, un ser exactamente igual a Carlos Regazzoni, le dijo:
- ¿Vio a los reptiles?
- No ví nada – dijo Santillán – es una decepción muy grande.
- Es que nunca existieron. Son un invento de la masonería y de Hollywood.
- Pero hay museos, restos en todos lados, investigaciones…
- Ja, ja, ja, ja… ¿Restos en todos lados? Ja, ja, ja, ¿Museos? Ja, ja, ja… ¿Investigaciones? Ja, ja, ja…
- ¿En serio? Sabe una cosa, usted es igual a un artista que esta en Argentina, se llama Carlos Regazzoni.



- No me parezco a Carlos Regazzoni. Soy Carlos Regazzoni.
- ¿Y qué hace aca?
- Ahora soy el brujo principal de los Watuzzi, la tribu que está acá, y resistimos a los invasores, a los de la Fundación Dharma, que están del otro lado…
Mientras decía esto, Regazzoni seguía tocando en un tambor. Santillán no sabía si todo eso era verdad, mentira, un sueño, una alucinación, pero era consciente que veía lo que estaba viendo, lo tocaba y tenía forma, y lo escuchaba a su alrededor.
Los tambores siguieron tocando. De repente, Santillán se vio rodeado por seis hombres, todos llamados Carlos, con pies grandes, olor a Queso en los pies, semidesnudos, y portando cada uno de ellos un Queso con sus manos.
- ¿Qué significa esto? – le dijo Santillán a Regazzoni, que no paraba de tocar el tambor y seguía inmóvil.
- Quesones que van a iniciar su ritual Quesón. Vedlos aquí. ¿Te gustaría tener sexo con alguno de ellos?
- Con todos. Quiero tener sexo con todos. Para eso vine aquí, a esta isla.
- ¿No era para ver a los Triceratops? ¡Ja, ja, ja!
- No, quiero sexo. Mucho sexo. Con todos. Con cada uno de ellos. Bien al estilo de Canal 13.
- Bien, muchachos Quesones, presentaos uno por uno…


Y cada uno de los seis Carlos se presentó ante Santillán…
- Carlos Samuel Zalazar.
- Carlos Adolfo Habiague.
- Carlos Sebastián Bassis.
- Carlos Matías Ferreira Paparamborda.
- Carlos Esteban Ross Coll.
- Carlos Sainz Junior.
Regazzoni le dijo a Santillán:
- Disfrutad Santillan. Teneis seis horas. Haz lo que quieras.


Uno por uno los Quesones pasaron por Santillan. Todos practicaron con ella el fetichismo de los pies, tuvieron sexo intenso, con mucho bondage, con muchas practicas sadomasoquistas, donde Santillán fue la sumisa y cada Quesón el dominador. Disfrutó mucho.
Finalmente pasaron las seis horas. Santillán estaba muy alegre, plena de gozo, pues había disfrutado mucho, pero muy cansada…
Regazzoni dijo:
- Si tuvieran que asesinar a Santillán como lo harías?
- ¿Quéeee? – dijo Santillán - ¿Es que acaso me van a asesinar?
- Es un juego niña.
- Yo la estrangularía – dijo Carlos Zalazar – con un pañuelo como los sikhs de la India.
- Con un cuchillo – señaló Carlos Habiague – un enorme cuchillo, la apuñalaría una y otra vez…
- A balazos – señaló Carlos Matías Ferreira Paparamborda – con un arma de guerra, una especie de metralleta, de esas que tienen un tambor.
- Le cortaría la cabeza – dijo Carlos Sebastián Bassi – con un hacha, como los ajusticiamientos de la Edad Media.
- De manera simple – dijo Carlos Esteban Ross Coll – con un balazo en la frente, así pum, bang y listo…


Regazzoni contempló al único que aun estaba callado, Carlos Sainz Junior, el automovilista español y madridista.
- ¿Y usted señor Carlos Sainz Vazquez de Castro, señor de Madrid?
- La empalaría – dijo Carlos Sainz Junior – nunca en el Mundo Quesón, un Quesón empaló a una Quesoneada. Muchos crímenes de Carlos Bossio, pero siempre apuñalando a sus víctimas, una manera muy clásica. Lo mismo Carlos Delfino, las decapita con la katana, las degolla con un cuchillo. Alguien tiene que innovar, ¿No?
- Hasta las Quesones que son asesinos sanguinarios e implacables, consideran al empalamiento un método de asesinato muy cruel, además de ser algo muy antiguo, propio de otros siglos históricos, de la antigüedad o del medioevo. Pero sí, puede ser una buena idea.
- ¿Buena idea? – dijo Santillan - ¡Socorro! ¡Quieren empalarme!
- Hazlo – dijo Regazzoni, señalando a Carlos Sainz Junior.
Carlitos entonces agarró una lanza, que estaba tendida en el piso, y la lanzó contra Santillán, la lanza quedo clavada justo en el pezón derecho, atravesándole el cuerpo, fijándola contra un árbol, y ahí quedó colgada. Empalada. 


El grito de Santillán fue aterrador. Imposible de describir. Los tambores se escucharon a más no poder. Carlitos tomó el Queso, y lo tiró sobre un árbol.
- Queso – dijo Carlos Sainz Junior.
- Bien Quesones – dijo Regazzoni – esta ceremonia de iniciación es solo el comienzo. ¡Salud a vuestra fortuna, estimados Quesones! Papas fritas y Good Show!



Dicen que Santillán, después de haber sido quesoneada, fue embalsamada por el propio Carlos Regazzoni (al parecer es experto en esto), y la momia enviada de regreso a las tierras del Plata, algunos dicen que extrajo ADN y que con eso podría haber hecho algunos clones, lo cierto es que eso es parte de otra historia…
Santo Biasatti empezó el noticiero (pues esto ocurrió en el tiempo en que este tipo todavía conducía el noticiero) diciendo:
- Estimadas noches amigos. Azul quedo. Ochooooooo…
Y muchos creyeron que estaba totalmente loco…


Comentarios

  1. No está nada mal. No vendría mal, más detalles de las seis horas.
    Y podrías incluir esta foto de la Santillán en bikini.

    https://www.infobae.com/gente/lo-ultimo/2017/11/07/maria-laura-santillan-como-nunca-la-viste-al-natural-y-en-bikini/

    María Laura Santillán resultó toda una desenfrenada, tal vez era el propósito de ir a un lugar lejano, dejando al marido. Salvo que haya sido el efecto del tambor.

    Que retorcido, la hicieron gritar de pánico. Y luego la hicieron gritar de dolor, con ese lanzazo en un pezón, que no la mató instantaneamete.

    Así que la Santillán actual es un clon. Buen trabajo, parece igual que esa matada con lujuria.
    No estaría mal un par de clones de la Santillán y un par de Carla Conte.

    Este relato, con lo retorcido y violento, supera a muchos anteriores.

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  2. mi review de maria laura santillan en la isla nublar es bastante positiva,los personajes interesantes todos,y muy fluida la historia,atrapante si te gusta la saga de los quesones no te la podes perder

    mi parte favorita fue la llegada a la isla,cuando santillan es recibida por ragazzoni,este se muestra como un carismatico lider,simpatico e inofensivo...pero poco poco lo que va sucediendo se pone cada vez mas tenso,la ambientacion es muy buena y acompaña al lector a sentir esa mistica macabra

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  3. bueno el relato... merece una segunda parte...

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  4. este de Santillan es un excelente relato! lo tenía olvidado!

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  5. empalada, quesoneada, pero a pesar de eso de ahi nacieron las santillanas

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  6. Que transcendencia llegó a tener este relato. Surgieron las clones, que despiertan tantas fantasías.

    Y una mujer, cuya foto más audaz es en bikini, en la playa, resultó ser un mujer que se entregó a 6 hombres, durantes 6 horas. Mientas que otras famosas, en seguida terminaron cansadas, hechas piltrafas.

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    1. es que estuvo casada con un Carlos, Carlos Delia, por eso ya sabía como era la cosa, igual terminó con un Queso encima, como las otras

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