La Asesina de Germán Chiaraviglio #QUESO
(Post original de 2019, versión mejorada y ampliada) Año 2018. El atleta olímpico Germán Chiaraviglio entrenaba solo en la pista de Santa Fe, bajo un sol que quemaba como en las finales que soñaba. Saltaba la garrocha una y otra vez, imaginándose en el podio, la medalla dorada colgando del cuello. De pronto sintió una mirada clavada en la nuca. Giró y vio a la rubia: alta, perfecta, idéntica a Valeria Mazza pero más joven, más viva, más peligrosa. El entrenamiento se le derrumbó en segundos; la vara le temblaba en las manos. —Ojalá me tiraras la garrocha, nene, pero para mí solita —gritó ella desde la tribuna vacía, voz ronca, divertida. Germán se acercó furioso, garrocha en mano. —¿Quién sos? ¿Por qué viniste a molestarme? Estoy entrenando, necesito concentración. —Hola Germán —dijo ella bajando con calma de la grada, tacones resonando en el cemento—. No vine a molestarte, todo lo contrario. Te admiro. Sé que podés ganar la dorada, nada de conformarte...