LA LEYENDA DE CARLA LA QUESONA ASESINA Y LOS VOLEIBOLISTAS QUESONEADOS #QUESO
La versión revisada, completa y definitiva de la Leyenda de Carla la Quesona Asesina y los Voleibolistas Quesoneados.
Ha habido muchas leyendas en el Universo Quesón de una Quesona Asesina "quesoneando" a muchos voleybolistas, aca en un reboot perfecto, están reunidas en un único relato, para deleite de los fans de los RELATOS QUESONES.
Dado que es una historia muy larga (una verdadera novela), la compartimos en formato PDF, para que la puedan disfrutarla completa, sin censura, ni resumenes, hagan click en el enlace
LA LEYENDA DE CARLA LA QUESONA Y LOS VOLEIBOLISTAS QUESONEADOS #QUESO
la Quesona Asesina se manifiesta a los Voleybolistas
el primer Quesoneado: Marcos Milinkovic
el segundo Quesoneado: Sebastián Solé
tercer Quesoneado: Facundo Conte
cuarto Quesoneado: Agustín Loser
Quinto Quesoneado: Martín "Turco" Ramos
Sexto Quesoneado: Facundo Imhoff
Septimo Quesoneado: Joaquín Gallego
Octavo Quesoneado: Ezequiel Palacios
Noveno Quesoneado: Nicolás Zerba
Décimo Quesoneado: Santiago Danani
Reacción de los Voleybolistas a las Fanfics
Bonus Track: La Asesina de Aleksandr Nikolov
BONUS TRACK LA ASESINA DE AGUSTÍN LOSER
#QUESO
LA LEYENDA DE CARLA LA QUESONA Y LOS VOLEIBOLISTAS QUESONEADOS #QUESO
LA LEYENDA DE CARLA LA QUESONA ASESINA Y LOS VOLEIBOLISTAS QUESONEADOS es el relato completo de cómo CARLA LA QUESONA cosecha a diez voleibolistas altos, fuertes y patones. Cada uno termina QUESONEADO. Cada uno recibe, al final, un QUESO Gruyère tirado encima del cadáver. Cada uno pierde las zapatillas. Siempre. Esa es la firma de la QUESONA.
### La leyenda y el QUESO
Lotharion, Eldoria. El equipo “Los Diez Leopardos” llega al Hotel Eldarion, al borde del Bosque de las Sombras. Les cuentan la leyenda: en la Edad Media, la princesa CARLA LA QUESONA sedujo al príncipe, lo destripó, masacró guardias y arrojó cubos de QUESO Gruyère sobre los cuerpos gritando ¡QUESO!. Se volvió espíritu eterno. Desde entonces atrae a hombres de pies grandes, los obliga a adorar el “néctar” pastoso entre sus dedos (olor a QUESO maduro y sudor), los humilla, los excita y los mata. Siempre deja QUESO sobre el muerto. Siempre se lleva las zapatillas. Quien entra, sale QUESONEADO.
En la cancha abandonada, CARLA LA QUESONA aparece de negro, con guantes, y reparte diez ruedas gigantes de QUESO Gruyère. Una para cada futuro QUESONEADO. El olor a QUESO se mezcla con la niebla del bosque. Esa noche, en la cena, elige al primero.
### Los diez QUESONEADOS
1. Marcos Milinkovic — el veterano (habitación 412)
La QUESONA lo lleva al piso 4. Ritual de pies primero: Marcos se arrodilla, huele, lame planta y dedos. El sabor le recuerda al QUESO que ella misma le regaló. Sexo dominado por ella, guantes puestos, pie en la cara. Cuando él se relaja, ella saca la espada ancestral. Golpe diagonal hombro-cuello, segundo corte, decapitación. La cabeza rueda sobre la almohada. La QUESONA toma la rueda de QUESO Gruyère de Marcos y la tira sobre el torso. Coloca la cabeza encima del QUESO. Dice: “QUESO, Marcos Milinkovic”. Se lleva las zapatillas talla 50-51. Primer QUESONEADO.
2. Sebastián Sole — el capitán (habitación 307)
Misma madrugada. Le muestra el QUESO ensangrentado y las zapatillas de Marcos. “Marcos ya fue QUESONEADO. Ahora vengo por las tuyas.” Sexo violento, pies en la cara, olor más sucio, más a QUESO. Cuando se duerme, despierta atado a la silla, soga al cuello, bolsa. La QUESONA tira de la soga. Lo ahorca. Toma la rueda de QUESO y la arroja sobre el regazo del muerto. “Sebastián Solé.” Zapatillas talla 48 al botín. Segundo QUESONEADO.
3. Facundo Conte — el canchero (mansión-laberinto)
Entra con una espada vieja, lleno de rabia. La QUESONA lo desarma con la voz y con los pies. Lo obliga a oler y lamer. Sexo salvaje, pies en la cara, él odia desearla. Después ella recupera la espada y le corta la cabeza de un solo tajo. La cabeza rebota en la cama. Toma su rueda de QUESO Gruyère y la tira sobre el torso decapitado. “QUESO, Facundo Conte.” Zapatillas a la bolsa. Tercer QUESONEADO.
4. Agustín Loser — el asustadizo
Corre por el laberinto asfixiado por el olor a QUESO. Lo atrapa. Lo hace lamer entre los dedos llorando, asociando ya el aroma de QUESO maduro con la muerte. Lo mata (katana al cuello, como anunciaba su retrato). Toma la rueda de QUESO y la arroja contra el pecho. El QUESO queda manchado de sangre. “QUESO, Agustín Loser.” Zapatillas guardadas. Cuarto QUESONEADO.
5. Martín “Turco” Ramos — el sobrador
Habitación con velas y un QUESO Gruyère casi del tamaño de un neumático en la mesa. Sexo lento. Cuando él se duerme, despierta atado. Bolsa en la cabeza. La QUESONA lo asfixia. Quita la bolsa. Toma el QUESO gigante y lo arroja sobre el regazo. Golpe pesado. “QUESO, Martín Turco Ramos.” Zapatillas al botín. Quinto QUESONEADO.
6. Facundo Imhoff — el que no quería entrar al juego
Habitación lujosa, sábanas blancas, otra rueda de QUESO. Intenta resistir con lucidez. La QUESONA igual completa el ritual. Lo apuñala en el corazón con mano enguantada. Lo acuesta. Toma el QUESO y lo tira sobre el torso ensangrentado. “QUESO, Facundo Imhoff.” Zapatillas con las demás. Sexto QUESONEADO.
7. Joaquín Gallego — el dudoso
Habitación oscura, olor a QUESO tan denso que se mastica. Machete. Ella le dice la fórmula: “Una QUESONA. Un QUESO. Y un QUESONEADO. Siempre termina igual.” Cuando deja de moverse, toma la rueda de QUESO y la arroja sobre el regazo. “QUESO, Joaquín Gallego.” Zapatillas a la bolsa. Séptimo QUESONEADO.
8. Ezequiel Palacios — el chistoso
Antes de matarlo, la QUESONA suelta la frase que después se vuelve leyenda:
“Solo un Carlos puede asesinarme. Solo un Quesón puede tirarme un QUESO encima. Los demás… solo fueron, son y serán QUESONEADOS.”
Lo ahorca. Cara hinchada, lengua afuera. Toma la rueda de QUESO y la arroja sobre el regazo. “QUESO, Ezequiel Palacios.” Zapatillas. Octavo QUESONEADO.
9. Nicolás Zerba — el soñador y goloso
Camina en trance; el olor a QUESO ya le parece familiar. Lo mata. Sangre goteando. Toma la rueda de QUESO y la arroja contra el pecho. El QUESO queda apoyado, manchado. “QUESO, Nicolás Zerba.” Zapatillas. Noveno QUESONEADO.
10. Santiago Danani — el infantil, el último
En la habitación solo hay una silla, una mesa y la última rueda de QUESO Gruyère intacta. La QUESONA le recita la lista: Marcos decapitado con la cabeza sobre el QUESO; Sole ahorcado con QUESO en el regazo; y así hasta él. Lo mata de un tiro con pistola silenciada. Toma el último QUESO y lo arroja sobre el cuerpo. “QUESO, Santiago Danani.” Últimas zapatillas.
Cierra el ciclo: diez QUESOS tirados. Diez hombres QUESONEADOS. Diez pares de zapatillas robadas.
### Después de la cosecha
La mansión-laberinto se vacía. Quedan retratos, hormas de QUESO Gruyère secas con sangre y el eco del ritual. La QUESONA guarda las diez zapatillas etiquetadas en un departamento de Buenos Aires. A veces se sienta descalza frente a ellas.
La historia se vuelve leyenda moderna: #QUESONEADO, podcasts, cómics, sueños de otros voleibolistas (habitación oscura, olor a QUESO maduro, CARLA LA QUESONA descalza pidiendo que se arrodillen). En vestuarios, si alguien se queja del olor a QUESO en el calzado, alguien dice: capaz te está escuchando.
En el epílogo “de nuestra realidad”, los diez jugadores reales hacen un stream, el chat explota con retratos, QUESO con sangre y la palabra QUESONEADO. Nace la película Quesoneados. La frase sigue circulando: solo un Carlos / un Quesón podría tirarle un QUESO a ella. Los demás serán QUESONEADOS.
Bonus. En los Balcanes, CARLA LA QUESONA le entrega a Aleksandr Nikolov (talla 51) un QUESO gigante híbrido. Ritual de pies. Después lo apuñala cuello y pecho. Levanta el QUESO y se lo tira encima del pecho agujereado. “¡QUESO, Aleksandr Nikolov!” Otro QUESONEADO. Más zapatillas para la colección de la QUESONA.
Ese es el archivo entero: una QUESONA, diez ruedas de QUESO, diez rituales de pies, diez cadáveres con QUESO encima, diez QUESONEADOS.
#QUESO




































































Me gusta este formato para extender algunos relatos.
ResponderBorrarEste parece un thriller erótico con terror en la cabaña, en que los personajes cometen errores que los conducen al desastres.
De haberla pensado, podrían haber dominado a Carla, sin renunciar a sus deseos más intensos.
Pero la Quesona rubia era astuta y usó la leyenda a su favor.
Podría funcionar con otras quesonas.
El Fauno
excelente post, me encanto la historia, un slasher o giallo italiano, el formato esta bueno, gracias por este regalo a los fans de los Relatos Quesones
ResponderBorrarbrillante la quesona, la historia, los hizo queso rallado a los quesoneados
ResponderBorrarun lujo este post y ese PDF, perfecto
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