Carlos Rivero, el Super Quesón de la Nueva Generación #QUESO
Soy CARLOS RIVERO. Carlitos o Charly para los amigos. Carlos para las minas que Quesoneo. Juego al básquet. Salí campeón de la Liga Nacional con Gimnasia de Comodoro Rivadavia, pero no vengo a hablar de eso. Mido 2,06. Calzo 55. Crecí admirando a Carlos Delfino y a Carlos Matías Sandes. Conozco todos sus asesinatos, toda su leyenda. Me encanta como Carlos Delfino decapita a las minas con la katana, o como Carlos Matías Sandes hace lo mismo con el machete. Mi destino no podía ser otro: ser un Quesón. Los Carlos de siempre —Reich, Elder, Eisler, Bossio— abrieron el camino con talla 47, 48, 50. Hay pocos Carlos jóvenes. No es que se hayan acabado: es que el Código no se hereda fácil. Hay que nacer con el pie, con el hambre y con la disciplina de Quesonar minas. Pero somos los suficientes para que los Quesos se sigan tirando sobre las minas y para que la leyenda de los QUESONES, LOS CARLOS ASESINOS, no se apague. Yo no vengo a tapar a nadie. Vengo a a...