domingo, 1 de mayo de 2016

El Karma de Ravelia capítulo 13




Ravelia despertó, había viajado por el tiempo... le dijo a la Profesora Trelawny:

- Ahora entiendo todo. Carlos Quesón es un asesino serial y me eligió a mí como su próxima víctima. Pero venceré a mi destino.

Ya todo era diferente, Ravelia sentía como si después de esa experiencia un espíritu cruel, maligno y vengativo se había apoderado de ella. Ya no era la boluda que le chupaba los pies a su jefe (y no precisamente en una metáfora), sino que se sentía como una mujer malvada, como una asesina dispuesta a hacer lo que sea para escapar de su destino...

-         Mi destino está vez será diferente – pensó Ravelia mientras se miraba en el espejo – Lo asesinaré, no tengo alternativa. Pero no le dispararé un balazo, tampoco le clavaré un puñal ni la decapitaré con un hacha... Lo mío debe ser algo más divertido, limpio y siniestro a la vez. Algo original. Asesinar a un hombre a cuchillazos, balazos o hachazos es más de lo mismo. Lo asesinaré con un Queso envenenado, así mueren las ratas, comiendo un Queso envenenado y el solo es una pérfida rata.


Carlos Quesón regresó de su viaje por Oriente, y no se imaginaba que Ravelia tramando su muerte estaba... Ravelia pensó:
-         Necesito el Queso y el veneno. No gastaré ni un centavo para conseguirlo.
Y a continuación, agregó:
-         Un Queso debe ser exterminado con un Queso. Ja, ja, ja...

Y Ravelia le dijo a la Señorita O’Connor:
-         Me tomaré unas vacaciones. Me las merezco.
-         Por su antigüedad, señorita Ravelia, no le corresponden más de cuatro días.
Suficiente, señorita O’Connor, suficiente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...