domingo, 17 de mayo de 2015

Seis prostitutas, seis Carlos, seis Quesos (1° parte)


Madame Cecille Dufrenoy dirigiría una casa de prostíbulos y llegó a tener cuarenta y siete chicas trabajando bajo su servicio. Pero las cuarenta y siete se convirtieron en cuarenta y una, pues seis habían desaparecido misteriosamente.
Una noche, Carlos Calvo, el amante de Madame Dufrenoy le dijo a la regente de prostíbulos:
-         Cecille, hemos encontrado a las seis prostitutas “perdidas”
-         Où sont-ils? (¿Dónde están?) – preguntó la mujer en su idioma natal, pues aunque hacía más de cuarenta años que vivía en Argentina, la Madama nunca siempre hablaba en francés y Carlos lo entendía perfectamente aunque le contestaba en español.
-         Trabajan por su cuenta en algún lugar cerca del Puerto.
-         Port? Cette zone a été exécuté par notre vieil ami Don Servando, Dieu ait sa gloire. (¿El Puerto? Esa zona la regenteaba nuestro viejo amigo, don Servando, que Dios lo tenga en la gloria).
-         Desde que falleció Servando, esa zona se volvió caótica.
-         Nous ne pouvons pas permettre à ces six filles sortir avec elle. Nous devons agir avec l'énergie et la vitesse. Ils devraient être un avertissement fort. (No podemos permitir que estas seis chicas se salgan con la suya. Hay que obrar con energía y rapidez. Deben recibir un fuerte escarmiento).
-         Por supuesto, Cecille...
-         Je ne veux pas la parole aux actes, Carlos. La prochaine fois que nous rencontrons sera dans deux jours et deux nuits, je veux ces six filles sont morts. Personne ne peut contester Madame Cecille Dufrenoy, je veux que ce soit clair. (No quiero palabras quiero hechos, Carlos. La próxima vez que nos veamos que será dentro de dos días y dos noches, quiero que esas seis chicas estén muertas. Nadie puede desafiar a Madame Cecille Dufrenoy, quiero que eso quede claro).
-         Así será, Cecille.

Rato después, Carlos Calvo se reunió con su viejo secuaz y amigo de toda la vida y también amante de Madame Dufrenoy, Carlos Asnaghi, y le explicó la situación.
-         Se me ocurre algo – le contestó Asnaghi – si podemos juntar la gente esta tarde, esta misma noche el plan se puede ejecutar sin problemas.
-         ¿Recurriremos a los Quesones?
-         Desde ya, la secta de los Carlos asesinos. Si le ofrecemos una suma razonable, van a actuar sin problemas. ¿Cuánto disponemos?
-         Lo que sea. El dinero no importa. Madame Cecille Dufrenoy tiene lo suficiente para pagar lo que sea.
-         Muy bien, me pongo en contacto con Carlos Villagran.

Rato después, Carlos Asnaghi le dijo a Carlos Calvo:
-         Perfecto. Hemos contactado a seis Quesones, a seis asesinos. Cinco futbolistas y un tenistas. Están todos disponibles para esta noche. Por suerte esta semana no hay Copa ni ninguna de esas competencias idiotas que juegan estos tipos.
-         ¿Cinco futbolistas y un tenista? ¿Quiénes son?
-         Los futbolistas son Carlos “el Cali” Izquierdoz, de Lanús; Carlos “el Chino” Luna, de Tigre; Carlos “el Hacha” Quintana de Huracán; Carlos “Lechuga” Roa del Mallorca y Carlos “el Apache” Tevez.
-         ¿Carlitos Tevez? ¿Forma parte de la organización? ¿No está en Europa?
-         Vino a pasar unos días pues en Italia hay un receso por conmemorarse la solemne festividad de la familia Savoia, y forma parte de la organización. Necesitaba congraciarse y encontró esta oportunidad...
-         ¿El tenista quien es?
-         Carlos “Charly” Berlocq.
-         ¿Ese boludo?
No tan boludo, salvo las papas en algunas Copas Davies. Además es Queson...

1 comentario:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...