sábado, 16 de mayo de 2015

La marca "C" de Carlos Eisler


Solange no tenía muchas ganas de ir aquella noche a la fiesta de disfraces a la que la habían invitado. Pero finalmente su mejor amiga, Giselle, resolvió convencerla.
-         Hace una semana que te separastes de Juan, pero bueno, mi amiga, ya está, mira para adelante, vení esta noche a la fiesta de disfraces, te vas a divertir.
-         ¿Pero de que me voy a disfrazar?
-         De gitana, yo tengo unas ropas.
Rato después, tanto Solange como Giselle estaban disfrutando de la fiesta. Solange estaba disfrazada de gitana y Giselle, de campesina suiza. Ambas comenzaron a divertirse en uno de los bailes. Eran muchos invitados, como trescientos, y Solange comenzó a fijarse en un muchacho muy alto y patón, que estaba disfrazado de “El Zorro”.
Mezclados entre cientos de invitados y en medio de la oscuridad que presentaba el salón, “El Zorro” se le acercó y empezaron a bailar. Lo que más le llamaba la atención de “El Zorro” era al mismo tiempo lo que más le gustaba, y era un olor a Queso muy fuerte e intenso. Bailaron un largo rato. Solange le preguntó:
-         ¿Quién sos?
-         El Zorro. Nadie sabe mi identidad. Aunque quienes veían la serie sabía que era don Diego de la Vega.
-         ¡Ja, ja! No seas malo, decime quien sos, me gustas mucho...
-         ¿Acaso me dijiste tu nombre?
-         Ese olor que tenés...
-         ¿Olor? ¿A qué huelo?
-         A Queso.
-         ¿A Queso? ¡Ja, ja, ja! En ese caso soy el Queson, no el Zorro. Mira en diez minutos te espero afuera del salón, en una de las habitaciones de esta enorme mansión. En la 435. Te espero ahí, ¿Te parece?
-         Por supuesto, Zorro.


Un rato después, Solange estaba ya en la habitación 435 de la mansión, los diez minutos se convirtieron en quince, y los quince en veinte. Solange empezaba a impacientarse cuando mientras observaba el espejo. De repente, en la imagen vio que El Zorro estaba en la habitación. Solange se dio vuelta y sonrió al ver a El Zorro ante ella.
-         ¿Y ahora me vas a decir quien sos con ese olor a Queso? Yo soy Solange.
-         Y yo Carlos. Mi documento dice que me llamo Carlos Manuel Eisler – y mientras decía esto El Zorro, o sea Carlos, se sacaba la mascara, era realmente un joven muy bien parecido – mis amigos me dicen “Carlitos” pero en las redes sociales, en facebook, instagram y twitter todos me conocen como @soychachas.
-         ¿Y porqué tenes olor a Queso?
-         Porque soy un Queson...
-         ¿Queson?
-         Sí, un asesino de mujeres que a cada una de las víctimas le tira un Queso, me gusta asesinar chicas boludas que preguntan boludeces, como vos...
Carlos Eisler no había terminado de decir esto cuando levantó la espada y se la clavó a la chica. La espada le atraveso el estomago a la chica, que empezó a caer el piso. Mientras se caía lentamente, Carlos volvió a clavarle la espada esta vez a la altura del pecho, la metió y la volvió a sacar. Con la chica agonizante, Carlos volvió a clavarle la espada, en el cuello. No hizo falta más nada. Solange estaba muerta en el piso.
En ese momento, Carlos murmuró:
-         El Zorro hacía la Z del Zorro, yo, Carlos, haré la C de Carlos.
Carlos Eisler marcó la C de Carlos en el cuerpo de la mujer, y antes de irse, de debajo de la capa, sacó un Queso, lo tiró sobre Solange al mismo tiempo que decía en voz alta:
-         Queso.
Y Carlos Eisler abandonó la habitación. Rato después El Zorro seguía bailando y disfrutando de la fiesta como si nada hubiera pasado...




1 comentario:

  1. Tu relato me ha parecido agresivo, frívolo y, a su vez, un tanto cómico. ¡Buena combinación! Saludos.

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