domingo, 7 de diciembre de 2014

Marca T por Tevez / Marca C por Carlitos / Marca A por Asesinato (Dial T for Tevez / Dial C for Carlitos / Dial M for Murder)


Hacía ya un año y algunos meses que Ana se encontraba sumergida en una profunda depresión. No era para menos, en apenas cuatro meses, habían muerto su marido y su hermana. Su esposo, Juan, falleció trágicamente en un accidente de auto y dejó viuda a Ana con treinta cinco años y cinco hijos. En cuanto a Lorena, su hermana, su muerte había sido aún más trágica, pues la habían asesinado con más de cuarenta puñaladas. El crimen había quedado impune y de acuerdo a las investigaciones policiales, todo indicaba que el autor era un asesino serial de identidad desconocida. A este asesino los medios de comunicación lo habían bautizado como el “Queson” porque a cada una de sus víctimas les arrojaba un Queso. Ya sumaba una enorme cantidad de mujeres asesinadas pero los crímenes seguían impunes.
Ana tenía una muy buena situación económica, pues su esposo era millonario, por lo que nada le faltaba a sus hijos. Sin embargo, a pesar del bienestar económico, a Ana le sobraban las preocupaciones, pues debía ocuparse de cosas que no entendía en lo más mínimo. Por momentos hubiera preferido ser una pobre viuda, de esas que viven con los subsidios del estado, y deben trabajar de mucamas o enfermeras.

Después de mucho tiempo, Ana parecía dar signos de recuperación de la depresión en la que estaba sumida y aquella noche iba a asistir a una fiesta, por primera vez desde la muerte de su esposo. Ana se vistió en forma elegante y esperaba a Felicitas, su fiel amiga.

Quizás por estar ocupada en el baño, en la parte superior de la casa, no escuchó que alguien había entrado a la casa. No había forzado la puerta, sino que tenía una copia de la llave, era un hombre de estatura más baja que media, vestido de negro, con guantes negros. El hombre ingresó al cuarto donde se hallaba el telefono y espero. Se dio cuenta que ambos telefonos estaban allí, el fijo, y el celular, cuya batería se estaba cargando.

Ana se encontraba ya vestida cuando bajó al piso inferior para agarrar el telefono celular. La mujer retiró el cargador del celular del telefono cuando este sonó. Ana lo atendió preguntando quien era. Pero no halló respuesta alguna del otro lado.

De repente, detrás de ella, la mujer notó que un hombre la agarraba del cuello y comenzaba a estrangular con una cuerda muy gruesa. La mujer empezó a luchar contra su agresor, que avanzaba en la tarea del estrangulamiento.




Mientras trataba de defenderse, Ana tomó unas tijeras que se hallaban sobre la mesa, y se las clavó a su agresor. El hombre cayó profundamente herido y no tardó en morir desangrado. La mujer quedó víctima de un ataque de nervios y empezó a gritar en forma desesperada.

En ese momento, llegó a la casa, Felicitas, la fiel amiga de Ana, primero le llamó la atención que la puerta estaba abierta, y pudo entrar a la misma, desesperada, pues escuchaba los gritos de su amiga. Al entrar al cuarto, contempló una terrible escena.

De un lado estaba el hombre muerto ensangrentado, del otro lado, tirada en el piso y en un evidente ataque de nervios, estaba Ana, todavía con las tijeras ensangrentadas en su mano. En ese momento, entonces Felicitas llamó a la policía.

Rato después, Ana estaba sedada, el inspector Pufrock le dijo a Felicitas:

-         No cabe dudas que fue un crimen en defensa propia. El hombre intentó estrangular a su amiga, ella se defendió y le clavó las tijeras.

-         ¿Lo identificaron?

-         Sí, llevaba documentos y carnet de conducir. Su nombre era Carlos Tevez. Al parecer era un hampón de baja estofa, le decían “Carlitos” y estuvo preso en algunas ocasiones, por robo a mano armada y al parecer algunas violaciones. Según lo que me dijeron no se le conocían casos de homicidios.

-         ¿Mi amiga quedará detenida?

-         Eso lo decidirá el juez. Por lo pronto que consiga un buen abogado. Le tengo que decir algo, es muy importante.

-         Dígame.

-         Entre las pertenencias de Carlos Tevez hemos encontrado un Queso. Usted sabe que desde hace un tiempo, un asesino que tira Quesos está matando mujeres, quizás Tevez fuera el “Queson”. La policía y algunos periodistas hemos recibidos notas firmadas por el asesino y el mismo en esas notas se hacía llamar “Carlos”. Carlos igual que Carlos Tevez.

-         ¿Entonces este Carlitos era el asesino Queson?

-         Eso lo decidirá la investigación. Puede ser una simple coincidencia. Si tuviéramos que investigar a todos los Carlos sería un absurdo, imaginese vivimos en un país donde está lleno de hombres que se llaman Carlos en todos lados. Recuerdo en mi clase, eramos treinta alumnos, y doce se llamaban Carlos. Hasta ahora el Queson jamás había estrangulado a nadie, por eso quizás Tevez no fuera ese asesino, pero podría ser un imitador. Usted sabe hay asesinos que se aprovechan de ciertas situaciones.

-         Mi amiga estaba recuperándose de una profunda depresión, imagínense, ahora esto... ¿Porqué querrían asesinarla?

-         No lo sabemos, quizás un robo, o quizás algo más complejo. Eso lo verá el juez.  Por lo pronto aquí hay un homicidio, con una asesina y una víctima. La víctima es Carlos Tevez y su amiga Ana Perez, es la asesina.

-         Pero ella se defendió, el vino a matarla.

-         Eso lo determinará la investigación. Usted sabe la legislación que existe sobre los Derechos Humanos, si se aplican algunas leyes su amiga quedará totalmente absuelta y podría no estar presa ni siquiera un minuto, pero sí se aplican otras leyes, hasta podría corresponder cadena perpetua.

-         ¿Pero que leyes se aplicarán?

-         Ya se lo dije, señora, consigan un buen abogado. Si el abogado aplica ciertas leyes, su amiga no tendrá problema alguno.



¿Cómo continuará la historia? ¿Porqué Carlos Tevez quería asesinar a esta mujer? ¿Quedará ella detenida, será juzgada o la absolverán por tratarse de un simple caso de defensa propia? ¿Es Ana realmente una asesina o actuó en defensa propia? ¿Era Carlos Tevez el Queson o un simple imitador? ¿Un asesino serial, un asesino a sueldo, o un simple ratero que actuó en forma ocasional?

2 comentarios:

  1. Pobre Carlitos Tevez, es obvio que el que escribe estas pelotudeces es gayina

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  2. interesante historia

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