sábado, 29 de marzo de 2014

El Queso Gay en una tarde soleada



Laura, una chica de unos treinta y cinco años, más o menos, se encontraba sola en su casa cuando estaba descansando tranquilamente en la pileta, tomando sol y leyendo un libro. De repente, sintió un ruido, como si alguien estuviera caminando. Se dio vuelta, y para su sorpresa, un hombre de unos treinta y pico de años, bastante alto, algo patón, con el torso desnudo, vestido sola con bermudas y ojotas, estaba frente a ella.
-         Buenas tardes, Laura.
La mujer no pudo ocultar su susto al ver a este hombre frente a ella, y en un evidente estado de pánico y alteración, le preguntó:
-         ¿Quién sos? ¿Qué haces aca?
-         Soy Carlos. Mi nombre es Carlos Fabián Meliá, me llaman el “Queso Gay”.
-         ¿Queso Gay?
-         Sí, soy un asesino a sueldo, especializado en ejecutar mujeres. Me contrataron para asesinarte.
Carlos no había terminado de decir esto cuando sacó un revolver, con silenciador, y apuntó hacia la chica. Aunque Carlos estaba con el cuerpo y el torso desnudo, sus manos sostenían el revolver con guantes negros.
Laura se aterrorizó aún más al comprobar que Carlos la estaba amenazando con el arma, nada podía decir, el asesino entonces continuó hablando:


-         Tu cuñado y mi tocayo, Carlos, me contrató para asesinarte. Me dijo que asesinó a su esposa, a tu hermana, la apuñaló y le tiró un Queso. Ahora quiere que te asesiné y que te tiré un Queso.
-         ¿Mi hermana asesinada? ¡No, es mentira!
-         Ninguna mentira, es verdad, pero no te preocupes, en breve te encontrarás con ella en el más alla, te recuerdo que estoy aca para asesinarte y tirarte un Queso...
-         ¿Un Queso? ¿Qué es toda esta locura?
-         Soy un asesino Queson. A cada mujer que asesinó le tiró un Queso, te dije que me llamaba Carlos, Carlos Melia, pero que todos me conocen mejor por mi apodo, el “Queso Gay”.
-         ¿Sos gay?
-         Soy un Queso y soy Gay.
-         Por favor, Carlos, no me mates, no me mates – dijo aterrorizada la mujer.
-         Lo siento, pero la vida de un asesino a sueldo es así.
Carlos no terminaba de decir esto cuando apunto el revolver hacia la mujer y efectuó el primer disparo, luego disparo en otras siete ocasiones. Cuando la mujer estaba ya muerta, con los ocho balazos en el cuerpo (uno en la cabeza, cuatro en el pecho, uno en el cuello, dos en el estomago), y el cadáver se encontraba en el piso, cerca de la piscina, Carlos sacó un enorme Queso de sus pertenencias. Era un Queso Reggianito, esos de cascara negra, que sirven para rallar, bien duro. Carlos Melia tiró el Queso sobre la mujer asesinada y dijo en voz alta:
-         Queso.
Y se fue, de la misma forma misteriosa, en que había llegado.


3 comentarios:

  1. O sea, en cada asesinato hay un Queso!!!!

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  2. El Queso Gay mata hombres, o solo asesina mujeres?

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  3. el Queso Gay muy divertido

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