viernes, 21 de febrero de 2014

Charles Barkley visita a Wanda Nara



Wanda Nara se despertó luego de una intensa y apasionada relación sexual con Mauro Icardi, se levantó de la cama y tras abandonar su dormitorio, comenzó a bajar por las escaleras de su casa. Al llegar a la planta baja, se sorprendió al ver la puerta abierta, pero aún mayor fue la sorpresa cuando vio parado a un hombre de raza negro, muy alto, como de dos metros o más, y con unos pies muy grandes, debería calzar un cincuenta y más también. El hombre tenía todo el aspecto de ser un basquetbolista pues estaba vestido con una casaca de un equipo de la NBA, el Phoenix Suns. 


Lo más curioso es que con sus manos, enfundadas con un par de guantes negros de cuero muy gruesos, el basquetbolista sostenía un Queso gigante, una enorme horma de Queso Reggianito, para ser más exactos. Estamos hablando de esos Quesos de cascara negra, que se usan para rallar.
Wanda se aterrorizó al ver al basquetbolista, y comenzó a entrar en panico, y el basquetbolista le dijo en inglés:
-         I am Charles Barkley, i am a killer, I am kill you tonight (1).
Wanda comenzó a gritar en forma desesperada:
-         ¡Socorro! ¡Un negro quiere asesinarme! ¡Mauro, vení a ayudarme!
Charles Barkley sonrió en forma cínica y dijo:
-         He can’t go here, he is sleeping, he has bad dreams now (2).
Charles entonces agarró el enorme Queso con sus manos y lo tiró encima de la chica, que cayó al piso, Charles se tiró encima de ella, la chica intentó resistir pero nada pudo hacer ante la enorme fuerza del basquetbolista, a los pocos minutos estaba tirada sobre el piso, atada de pies y manos con sogas a diferentes muebles que había en la habitación, estaba como estaqueada. Wanda estaba aterrorizada, cuando en eso, Charles Barkley puso sobre su cara su enorme pie derecho. El olor a Queso que tenían los pies de Charles Barkley era impresionante, algo imposible de describir con palabras, decir que apestaban, y afirmar que despedían un hedor intenso y sofocante es poco. Wanda apenas pudo soportarlo, mientras lanzaba gritos y sollozos de espanto. Al rato, Charles retiró su pie derecho y puso sobre la chica el pie izquierdo. Luego tiró el Queso Reggianito sobre la chica.


Tras divertirse con el olor a Queso de sus pies, Charles Barkley se tiró encima de Wanda, y le puso una venda en las ojos. Tras eso, la desató y la hizo levantar. Wanda se incorporó, aunque no podía ver nada, Charles le ató las manos nuevamente y la obligó a caminar, con los ojos vendados, por la habitación.
Charles sacó una enorme soga, muy gruesa, de sus pertenencias y la ató a la araña de la luz, obligó a Wanda a subirse a una silla, le puso la soga alrededor del cuello, y sin mayores preocupaciones, de una patada, tiró la silla, situación que provocó el inmediato ahorcamiento de Wanda Nara, que quedó colgada de la soga pendiendo de la araña.
Charles tomó el enorme Queso que había llevado y lo puso justo debajo de donde estaba ahorcada Wanda Nara, dijo en voz alta:
-         Cheese (3).
Y de la misma forma misteriosa en que como había llegado, abandono la habitación. Al día siguiente todos los diarios publicaron la noticia al grito de:
“¡Extra! ¡Extra! Wanda Nara asesinada por el basquetbolista Charles Barkley. La ahorcó y le tiró un Queso, ¡Extra! ¡Extra!”

(1)   Soy Carlos Barkley, soy un asesino, te asesinaré esta noche
(2)   No vendrá, está durmiendo, ahora está teniendo pesadillas
      (3) Queso


2 comentarios:

  1. Daria lo que sea para olerle los pies a Charles Barkley

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  2. Juan Patricio Berdarxagar12 de marzo de 2014, 5:00

    No hace falta que la estrangule o la ahorque... basta que Charles Barkley le da dos patadas con esos pies gigantescos que tiene a la señorita Wanda Nara y listo, ya la mato...

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