domingo, 8 de diciembre de 2013

La asesina de Carlos Baute


















Tras ahorcar a Luis Scola, la temible asesina conocida como “la Mujer Queso” ya había llegado a los treinta hombres asesinados. En su departamento tenía una colección con zapatos o zapatillas más un par de medias
de cada una de sus víctimas, uno por uno. La asesina revisó los nombres de cada una de sus víctimas: Martín, Gonzalo, Mario, Iván, Ignacio, Diego, Fernando, Sergio, Rodrigo, Roberto, Claudio, Tomás, Gabriel, Rolando, Lucas, Hernán, Luciano, Andrés, Juan, Marcos, David, Alejandro, Felipe, Mariano, Oscar, Gastón, Maximiliano, Jonatan, Patricio y Luis. Uno por uno. La asesina se dio cuenta que no había ningún Carlos entre sus víctimas.
Quizás porque ella misma se llamaba Carla, y su fallecido padre se llamaba Carlos, siempre había sentido un gran respeto por ese nombre y jamás había querido asesinar a nadie llamado de ese modo. Pero ahora le faltaba un Carlos a su colección de víctimas, y ya era algo difícil de mantener. Por eso comenzó a buscar algún Carlos que podría ser su víctima.
Dado que Carlos es el nombre más usado, popular y difundido que existe, las posibilidades eran realmente muchas. Cientos de futbolistas, basquetbolistas, rugbiers, modelos, cantantes y actores se llaman Carlos. ¿A cual elegir?
En esos días estaba en el país el cantante Carlos Baute. La asesina comenzó a pensar “¿Por qué no? Ahí está mi próxima víctima. Carlos Baute”.
Baute asistiría a la fiesta de la “PIRULI FILMES”, la prestigiosa y reconocida productora cinematográfica, cumplía su 90° aniversario y lo conmemoraba con una espectacular fiesta en unos de los hoteles más lujosos y caros de la ciudad con más de 5.000 invitados. Además de todo el star system local muchas figuras importantes de Hollywood y Europa también se hicieron presentes.
Fue fácil para la asesina ingresar al evento. Se hizo pasar por una periodista, de la revista “Exclusiva”. El plan de la asesina era secuestrar a Baute y llevarlo a un descampado, donde lo ejecutaría con una ametralladora S-UZI con silenciador. Como había asesinado a Iván de Pineda. De la misma forma. La asesina pudo llegar hasta donde estaba Carlos Baute.
El famoso cantor venezolano, quien no se movía de una espectacular mesa de Quesos. Rato después, cuando Carlos Baute parecía ya satisfecho de comer tanto Queso, la asesina observó como el cantor venezolano coqueteaba con una de las invitadas, una joven y bella mujer. La asesina empezó a observar la situación sin poder identificar quien era la chica.
La asesina se dio cuenta que Carlos Baute se llevó a la chica al sector de las habitaciones, todas alquiladas para el evento, y los siguió intrigada. Baute y la chica subieron varios pisos e ingresaron a la habitación. La asesina se dio cuenta: era la habitación 747. La asesina espero durante varios minutos y ninguno de los dos salía. Mercier se los imaginaba teniendo sexo.
La asesina ya estaba decidida, tomó la ametralladora S-UZI con silenciador, irrumpiría en la habitación y ejecutaría a Baute disparándole una y otra vez. La asesina irrumpió en la habitación pero no vio a nadie. De repente, sintió que la golpearon en la cabeza y se desvaneció.
Cuando se despertó, la asesina no podía moverse, y también estaba atada de pies y manos en la silla, con una mordaza que le impedía hablar. Frente a ella, apareció Carlos Baute. El cantor venezolano estaba vestida con una polera negra bien gruesa que le cubría el cuello, y un par de guantes negros de cuero en sus manos. En su mano derecha, Carlos Baute sostenía la ametralladora S-UZI con silenciador. Detrás de donde Carlos Baute estaba parado, había una mesa donde lucía un enorme y gigantesco Queso Gruyere, con grandes y voluminosos agujeros. Los Quesos que la asesina había preparado para asesinarlo.
Apuntándole con el arma, Carlos Baute le dijo:

-         






















- Buenas noches, no se quien sos. Pero me da la sensación que ibas a asesinarme con esta ametralladora. Lo siento por tí, niña, ahora no tengo otra opción que asesinarte. No hubiera querido hacerlo, pero soy yo o sos vos. Uno de los dos deberá morir para que el otro sobreviva. Quizás sea la “Mujer Queso” esa temible asesina que mató a más de treinta hombres estos últimos años.
Carlos Baute terminó de decir esas palabras cuando apuntó el arma hacia la asesina y le efectuó una gran cantidad de disparos. La masacro una en el sentido literal de la palabra. Los balazos impactaron en todo el cuerpo de la asesina.
Así terminó su raid criminal la temible “Mujer Queso”, Carlos Baute tomó el Queso y lo tiró sobre el cadáver de la chica asesinada, diciendo en voz alta:
-         Queso.
Carlos Baute abandonó la habitación con la misma impunidad con que la asesina había llegado, y aproximadamente una hora después, estaba cantando en el escenario principal:
-         “Dame de eso, dame de eso”.
Una de las invitadas a la megafiesta de la Piruli Filmes le dijo a otra chica:
- ¿Escuchastes a Carlos Baute? Parecía que en vez de decir “Dame de eso, decía dame queso, dame queso”.

2 comentarios:

  1. La historia de la Mujer Queso me copo pero hubiera preferido otro final, la termino matando Carlos Baute, que es un idiota

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  2. era una gran asesina de hombres, pero terminar asesinada por Carlos Baute, por Dios, si la idea era que a la chabona la matara un Carlos, hubieran elegido a otro, che, Baute, cantando "Dame de eso"

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